El hombre que tampoco sabía dibujar
miércoles 14 de enero de 2009 1:53
Ya hace tiempo que esta noticia anda dando tumbos por mi Google Notebook, y la verdad es que no sé qué hacer con ella, si tomármela a chirigota o si enfocarla como un drama social fruto de la desesperación que provoca el verse abocado a la miseria. Tal vez como solución creativa para los tiempos de crisis que corren, si es que alguien está dispuesto a comprarlo. ¿A comprar qué?, dirán ustedes. Pues fíjense en esa simpática arañita que pulula a la izquierda de este párrafo: ¿les parece bonita? ¿chusca? ¿pagarían por un original de su autor? Lean atentamente el siguiente titular: Hombre arruinado intenta pagar una factura con el dibujo de una araña. ¿Pillan por dónde van los tiros?Si le dan al enlace se encontrarán con el siguiente intercambio de mails:

Los que sepan inglés que sigan la conversación. Los que no... bueno, ni se imaginan lo que se están perdiendo...
Los que nunca llegaremos a nada
viernes 9 de enero de 2009 1:00
En la vida es importante saberse situar en el estrato social en el que nos ha tocado vivir, sin pasarse de frenada y sin quedarse cortos. Sólo así llegaremos a comprender cuáles son nuestras auténticas posibilidades y nuestras limitaciones. Cuando uno es un chaval sueña con que hará grandes cosas, que será astronauta, que inventará la vacuna contra todas las enfermedades, que se convertirá en un bombero que salvará vidas, que viviremos aventuras como las de las películas. Luego vamos madurando y a base de hostias vamos comprendiendo que nos falta un trecho para llegar al coeficiente intelectual de Einstein, que jamás lograremos hacer ni un cinco por ciento de todo lo que hace Messi con la pelota y que sólo en el cine la rubia despampanante se acaba follando al de las gafas de culo de botella pero con un buen corazón.
Sin embargo, será cosa del signo de los tiempos que nos ha tocado vivir pero detecto que cada vez hay más personas que al llegar a la edad adulta siguen manteniendo la inocencia característica de la infancia. Me refiero a los que siguen creyendo que se forrarán invirtiendo la hipoteca en bolsa, a las que dejaron escapar a aquel chaval que no era Brad Pitt porque pensaron falsamente que algún día aterrizaría el príncipe azul en sus brazos, a los que continúan creyendo en la bondad intrínseca de la gente y a los que se refugian bajo un manto de falsa felicidad para esconder unas miserias que cada día son más visibles para el resto de los mortales.
A todos ellos, convendría que alguien les hiciera saber que no pasa nada por reconocer finalmente que jamás se despegarán de los del pelotón del medio, de los que nunca destacarán ni por arriba ni por abajo, de los que jamás podrán huir de la mediocridad que les rodea y que se sentirán eternamente frustrados por no poder conseguir los objetivos que se trazaron en la niñez. No pasa nada, en serio. Se está muy bien y muy calentito aquí abajo, viendo como los demás intentan vendernos sus fachadas de triunfadores mientras comprendemos que nosotros seremos de los que nunca llegaremos a nada.
Etiquetas: sociedad
Fakebook
jueves 8 de enero de 2009 2:52
Andaba yo el otro día curioseando por Facebook cuando de pronto me encuentro con el perfil de George Clooney: más de tres mil amistades y todo tías. Obviamente, un fake como la copa de un pino, aunque una buena forma de encontrar ligue por internet. Hace quince días quedé para comer con un amigo y me comenta que está tramando conquistar a una chica creando un perfil falso de mujer y mandándose mensajes a sí mismo en el dichoso Facebook para darle celos. No hace mucho leí en una revista que abundan los perfiles falsos en Facebook, muchas veces como simple pasatiempo para hacer amigos proyectando una imagen que no se corresponde con la real, otras con fines suplantatorios (y posiblemente difamatorios), y en alguna ocasión para crear un alter-ego que pueda dar rienda suelta a los rasgos ocultos de la personalidad de cada cual (al más puro estilo Clark Kent/Superman, imagino).Y ahora la pregunta es: ¿hasta qué punto el éxito del invento no se está cargando el motivo por el que se creó? Si llega un punto en que hay más perfiles falsos que auténticos en Facebook, ¿qué sentido tiene ir por esa red social haciendo amistades? ¿Matará la imaginación enfermiza de los internautas el rollo este de la web 2.0?
Etiquetas: internet, psicología, sociedad
La realidad ya no es lo que era
lunes 5 de enero de 2009 1:00
Lo debatía el otro día en Twitter: ¿pueden dos personas que no se conocen de nada y con muy poco en común hablar de sus problemas reales en internet teniendo en cuenta los nicknames y la tendencia a ocultar nuestros defectos en el mundo virtual? La respuesta es sí, claro, y posiblemente con mucha más libertad que frente a alguien a quien conocemos de verdad en el mundo real y mirándole a los ojos. Total, no tenemos nada que perder y además ese interlocutor no ha tenido tiempo aún de formarse unos cuantos prejuicios sobre nuestra persona. Lo cual no deja de resultar paradójico: somos más libres relacionándonos en el mundo virtual, ya sea a través de Twitter, la blogosfera o las redes sociales, que frente a una taza de café con un compañero de trabajo, amigo, familiar o pareja. No en todos los casos, obviamente, pero si es cierto que el anonimato y la garantía de que obtendremos respuestas honestas y no sesgadas por la opinión preconcebida que tienen de nosotros facilitan la exposición de ciertos temas que, en el mundo real, podrían levantar ampollas.A estas alturas ya hemos visto todos suficientes ejemplos como para entender de qué estoy hablando: desde la que confiesa que quiere ser lesbiana pero no se atreve hasta el que se plantea ser infiel con el primero que le tire los trastos. Yo, como buen cotilla, me siento fascinado por esta clase de conversaciones y suelo inmiscuirme discretamente para entender de qué está hecha la materia humana. Y la conclusión a la que llego es que todos estamos hechos de la misma pasta: tenemos los mismos sueños, temores, ambiciones y el mismo afán de notoriedad que nos lleva a adoptar las mismas poses de cara a la galería, cuando por dentro somos como niños asustados que lo único que buscan es la aceptación del prójimo y la inclusión en su grupo social.
Lo curioso del caso es que para llegar al fondo de cada uno me resulta más sencillo analizar una conversación del mundo virtual que una en el mundo real. Será por eso que cada vez más gente se engancha al ordenador y prescinde de las relaciones de carne y hueso: en el fondo sólo queremos que nos acepten tal como somos, y esta faceta de la realidad sólo la mostramos en un mundo irreal en el que no nos conoce nadie. Definitivamente, la realidad ya no es lo que era.
Una reflexión sobre "Mi mesa cojea"
viernes 2 de enero de 2009 1:00
¿Puede la sátira vencer al sensacionalismo? Si a estas alturas ustedes no conocen el blog de José A. Pérez, guionista de "El Hormiguero", les advierto que se están perdiendo uno de los mejores espacios de humor satírico que existen en la blogosfera. Los que ya lo siguen a través de su receptor de noticias RSS imagino que estarán al tanto de la polémica, pero para los demás déjenme que les ponga al día: en Mi Mesa Cojea prima el humor satírico y sobre todo políticamente incorrecto. Como a su autor no le dejan soltar todas las animaladas que desearía por antena o en la prensa escrita (al respecto de lo que les pasa a los medios convencionales lean lo que escribí ayer en mi Twitwall), el hombre decidió abrir su blog personal y vomitar ahí los artículos más bestias de humor negro que me he echado por la cara en los últimos tiempos. Ni que decir tiene que me encantan.La cuestión es que hace unos cuantos meses en esa web se publicó una entrevista fictica con la pequeña Madeleine McCann (ya saben, la niña desaparecida en Portugal y cuyos padres sufrieron una especie de juicio paralelo a través de la prensa) que pasó bastante desapercibida en su momento pero que, por uno de esos fenómenos replicantes que se producen en internet, hace poco llegó a los medios ingleses. Como pueden imaginarse, ciertos tabloides británicos se mostraron indignados, ultrajados y furiosos por tamaña salvajada, y el propio autor sufrió ciertas presiones intimidatorias que le obligaron a retirar la dichosa entrevista (ahora republicada en formato "redux", pero aún accesible en versión íntegra a través del caché de Google).
Y ahora la polémica está servida: ¿ha hecho bien el autor en ceder a las presiones o debería haber mantenido el texto tal y como se publicó en un principio y exponerse a la previsible demanda que le hubiera caído encima? Dejémonos de tonterías: eso me pasa a mí y no sólo retiro la entrevista sino que me cargo el blog (homenaje póstumo a Moi, por cierto) y emigro a Cuba. Pero la cuestión es que cuando el autor publicó esa entrevista ficticia lo hizo para, según sus propias palabras, "criticar, desde el humor, el tratamiento sensacionalista que cierto sector de la prensa ha dado, y en parte sigue dando, al caso McCann". Y existe una cosa que se llama "libertad de expresión", por cierto.
No entro a juzgar lo correcto o incorrecto del artículo original (a algunos les parecerá una salvajada, a otros un gesto valiente y unos pocos se partirán el pecho leyéndola), sino en hasta qué punto deben los medios tradicionales inmiscuirse en la cotidianidad de un blog que no entienden ni comprenden. Si sacas esa entrevista del contexto de la bitácora, te puedes imaginar de todo: desde que el autor es un necrófilo pajillero hasta que se trata de un perturbado mental con instintos psicopáticos. Pero lo cierto es que no se trata ni de lo uno ni de lo otro, y que referirse a él como "sick writer" para enajenar a las masas británicas me parece poco ético. Aunque vende periódicos, seguro.
Ay Dios cuando los medios austríacos se enteren de esta otra entrevista...
Etiquetas: blogs, humor, sociedad
No le regales un libro, mujer
viernes 26 de diciembre de 2008 13:36
Un breve receso para romper con el tedio de las comilonas navideñas. Agárrense un Almax, preparen un vaso con bicarbonato o lo que prefieran, reposen sus kilos de más frente al ordenador durante unos instantes y permanezcan atentos a la siguiente noticia, sacada ni más ni menos que de las páginas de cultura del Telegraph: los hombres mienten sobre los libros que han leído para impresionar a sus citas. Como lo de los documentales de animales, pero en plan literario. Y parece que las nenas lo hacen también, aunque en menor medida. Para que se hagan una idea de cómo anda el patio en Inglaterra, les dejó el ranking de "lecturas obligadas" para impresionar a la cita de turno:Top ten reads to impress a man:
1) Current affairs websites
2) Shakespeare
3) Song lyrics
4) Cookery books
5) Poetry
6) Nelson Mandela autobiography Long Walk to Freedom
7) Jane Austen
8 ) Facebook/Myspace
9) Religious texts
10) Financial Times
Top ten reads to impress a woman:
1) Nelson Mandela autobiography Long Walk to Freedom
2) Shakespeare
3) Cookery books
4) Poetry
5) Song lyrics
6) Current affairs websites
7) Text messages
8 ) Emails
9) Financial Times
10) Facebook
Nótese la divergencia de gustos entre ambos sexos: ahí donde los machos nos sentimos conmovidos por el clasicismo de Shakespeare o Austen y por las rotativos tipo Financial Times, las féminas prefieren las recetas de cocina, los SMS y el Facebook. ¿Estudio sexista, quizás? No, qué va, es que los ingleses son así. De todas formas, se nota que esta noticia proviene del Reino Unido, pues de hacerse en nuestro país, con los míseros índices de lectura que atesoramos, si en una discoteca le soltamos a la chati objeto de nuestro deseo carnal que nos empapamos de la prosa de Dahl o de la lírica de Yeats, lo más probable es que nos tire el cubata por la cabeza y nos denuncie por acoso sexual. Posiblemente seamos uno de los pocos países en los que se liga más diciendo que te has tragado la filmografía esencial de Rocco Siffredi antes que los videofascículos del último quinquenio del National Geographic.
Etiquetas: libros, sexo, sociedad
Ilusión monetaria
miércoles 24 de diciembre de 2008 1:00
A estas alturas les supongo tirándose de los pelos porque, un año más, tampoco les ha tocado la lotería de El Gordo. Antes de que corran como posesos al reenganche que supone el sorteo de Reyes, permítanme que les deje mi regalo de Navidad particular y les hable del hecho demostrado que atestigua que la mayoría de los afortunados con premios de lotería suelen estar peor después de la lluvia de millones que antes. Y no sólo monetariamente, sino psicológicamente, socialmente y lo que ustedes prefieran. ¿Y eso?, se preguntarán ustedes. Pues por la sencilla razón de que la mayoría de los seres humanos somos incapaces de asimilar cambios tan importantes y repentinos en nuestras vidas.Para que entiendan a lo que me refiero, piensen en las pagas extras de diciembre (caso de que ustedes las cobren, claro). ¿Cómo puede ser que después de un mes en el que ingresamos el doble que los otros meses del año venga la tan consabida "cuesta de enero"? En teoría es cuando tendríamos que estar mejor, ¿no? Si eso no es así es por un fenómeno llamado "la ilusión monetaria", que es la que establece que cuanta más pasta tengamos en la cuenta corriente mayor es la imperiosa necesidad de gastarla. Y por eso llegamos a enero sin un duro. Ahora trasladen eso a la lotería e imaginen que les toca un cuarto de millón de euros, por ejemplo. Lo primero que harían es lo que todo el mundo ("tapar agujeros"), pero claro, también es triste que tanta pasta sólo sirva para acabar de pagar la hipoteca y poco más, ¿no? ¿Dónde quedan los coches lujosos, el año sabático y las vacaciones a las Maldivas?
Los beneficiarios de cualquier premio se sienten en la obligación de regalarse algún que otro capricho para hacer honor a la efeméride, y ahí es cuando surgen los problemas: que te haya tocado la lotería no significa que hayas subido en la escala social, aunque la tentación de creerlo es inmensa. Y cuanto mayor sea el premio peor. Sólo al cabo del tiempo caemos en la cuenta de que somos los mismos desgraciados que antes, aunque ahora vivamos en un barrio más lujoso, y encima no resulta fácil superar la presión cuando en el banco volvamos a estar a cero y no podamos mantener nuestro nuevo nivel de vida.
Pero es que además se da la situación parodiada en el famoso chiste: "¡Cariño, haz las maletas, que nos ha tocado la lotería!" "¿Sí?¿Dónde vamos?" "¡Yo aún no lo sé pero tú a la puta calle!" ¿Cuántos matrimonios y amistades se habrán roto por culpa de un premio inmenso? ¿Cuántos enemigos habrán surgido por la envidia? ¿Cuántos miedos aparecen al comprender que uno ya no volverá a ser el mismo de antes? Y lo mejor de todo: ¿cuál es la mejor terapia para afrontar la congoja y los miedos? ¡Gastar! Y así se hunde uno en el pozo sin poder regresar al punto de partida, aunque eso sí, con un Rolex en la muñeca seguimos creyéndonos los reyes del Mambo a pesar de estar arruinados...
Por tanto, olvídense de gastarse todo lo que les ha sobrado de la paga tras los regalos navideños en una inversión en la lotería de Reyes. Da igual, están mejor así. Y cuando vean al clásico cenutrio descorchando una botella de champán por televisión y dando saltos de alegría al ritmo de "¡nos ha tocado!¡nos ha tocado!" aparquen la (sana) envidia a un lado y apiádense de él: el pobre no tiene ni idea de lo que se le viene encima...
Felices fiestas a todos.
Etiquetas: economía, psicología, sociedad
Viviendo infelizmente juntos
lunes 22 de diciembre de 2008 10:32
Cuando me topo con noticias como ésta me pregunto dónde para en realidad el origen del amor. Según el Wall Street Journal, la gente no se divorcia porque la hipoteca puede más que la certeza de que "lo nuestro se ha acabado", y lo cuantifican con cifras. Es decir, que no se trata del típico chascarrillo que hacemos con los amigotes cuando hablamos de la crisis, sino que en verdad existe una realidad social formada por montones de parejas viviendo bajo el mismo techo sin poder soportarse.Cabe preguntarse si finalmente la dichosa hipoteca terminará por salvar matrimonios, obviamente. Porque claro, como hay que aguantar se sigue conviviendo, y ya se sabe que el roce hace el cariño, que las noches de invierno vienen frías y que "más vale pájaro en mano que ciento volando". Y que todo pasa, incluso las rencillas más agrias entre cónyuges. Por tanto, bien puede darse el caso de que la amante del marido vuele ante la imposibilidad de montarse un nidito independiente, que las discusiones que parecían insondables con el tiempo se relativicen y que los defectos que se apreciaban al otro con el paso de las cuotas se hagan más llevaderos. Si mi teoría se demostrara cierta, propongo que de ahora en adelante las hipotecas, en vez de en la notaría, se firmen en una iglesia y que el que oficie la ceremonia sea un cura con poderes de interventor.
Una nueva definición de "en lo bueno y en lo malo", sin duda.
Etiquetas: economía, psicología, sociedad
Ricos
sábado 20 de diciembre de 2008 3:02
¡Oh, cómo me gusta Friendfeed! Me pasaría el día sumergido en los debates que genera, a cual más interesante. Me pregunto si el éxito del servicio se debe a que sus posts (y sus comentarios) son obligatoriamente reducidos, lo cual hace mucho más fácil para el lector ocasional seguirlos con una cierta comodidad, pero lo cierto es que esta web está llena de citas cortas que provocan más reflexiones por minuto que la en su día célebre sección de efemérides de la revista Muy Interesante. Cojamos por ejemplo esta pregunta, trivial si se quiere, propuesta por el siempre adictivo Internet Strategist: ¿Por qué todo el mundo quiere ser rico? ¿Conocéis a alguien que de verdad lo sea? ¿Son más felices que vosotros? ¿Qué es lo que REALMENTE queréis?Aparentemente, estamos ante el clásico debate sobre si "el dinero compra la felicidad", pero si se fijan hay una sutileza importante escondida tras la pregunta. El segundo comentarista argumenta que siendo rico desaparecen las preocupaciones asociadas a la carencia de dinero, lo cual aproxima al poseedor de riquezas a la felicidad, pero como el propio IS replica: "PUEDES escoger: escoger dejar de preocuparte por el dinero, las facturas y la comida". O, dicho de otro modo, la clave de la felicidad no está en desear lo que no se tiene, sino en acomodar nuestros gustos a la realidad de nuestras posibilidades. Ser realistas, vamos.
Si me gusta este matiz es porque precisamente en estas épocas de crisis económica galopante es cuando la mayoría de la gente se plantea esta clase de cuestiones. Serán un topicazo, pero lo cierto es que de un tiempo a esta parte muchos se preguntan si realmente necesitan dos coches (o uno tan grande), una segunda residencia, ir a cenar a restaurantes caros, viajar hasta el quinto pino y salir a esquiar cada fin de semana. Como la necesidad aprieta y no estamos para dispendios innecesarios, observo que la gente se aprieta simbólicamente el cinturón y poco a poco van abandonando costumbres que hasta hace cuatro días parecían del todo irrenunciables. Y lo más cachondo es que no por ello los veo menos felices. Al contrario: será porque se han reencontrado con su nirvana particular o porque ahora admiten que lo que les gusta de verdad es holgazanear, ver el fútbol, tomar unas cañas con los amigotes, leer un buen libro o salir a pasear tranquilamente los domingos por la tarde. Paradójicamente, estas épocas de necesidad hacen que la gente se relaje (los que aún pueden pagar sus facturas, claro está) pues comprenden que pueden ser igual de felices con menos, o mejor aún, que todo lo que hasta ahora les parecía indispensable en el fondo no eran más que caprichitos superfluos.
Mucho tiene que ver en esto la imagen que proyectan los ricos de moda, y no hablo de Paris Hilton o de la Duquesa de Alba. Vean a tipos como Richard Branson, Steve Jobs o el mismísimo Bill Gates: ¿qué imagen proyectan? La de sencillez, la de "con unos tejanos y una camiseta voy más cómodo y además la pasta que me sobra la regalo a beneficiencia". Sí, claro, ellos pueden ir sin afeitar y como les dé la real gana porque los millones les salen por las orejas, pero la cuestión es que muchos mindundis cogen este modelo como espejo y consiguen convencerse de que en el fondo son iguales que ellos. Serán la mar de estirados, seguro, pero por las fotos y el estilo de vida que dejan entrever parecen tipos a los que te podrías encontrar en la cola del supermercado y con los que podrías charlar sobre cualquier tontería. Uno de los nuestros, que diría aquél.
Yo creo que lo que ha pasado es que hemos adaptado nuestros modelos sociales a la realidad de nuestras posibilidades. Ya que nunca podremos conducir un Ferrari e ir de vacaciones dos veces al año a las Maldivas, nos fijamos en los rasgos de los triunfadores que los aproximan a nuestra sencillez. Lo demás lo dejamos para los cuatro esnobs que siguen fardando de Rolex y de bolsos de Louis Vuitton. Poco a poco hemos conseguido aproximar a los pudientes al resto de la clase media, y aunque sepamos que es una gran patraña, en el fondo nos hace sentir bien. Sí, creo que hoy en día somos más felices aunque no tengamos ni un duro. Y que estamos redescubriendo que aunque el dinero tranquiliza bastante el sueño, el topicazo de que "no compra la felicidad" tiene mucho más de cierto que lo que los cínicos están dispuestos a reconocer.
Nada como una buena crisis para encontrarnos a nosotros mismos...
Amistades interesadas
viernes 19 de diciembre de 2008 1:00
Nuevamente, el Friendfeed de Derrick generando debate: ¿es posible que dos personas sean sólo amigos cuando una está enamorada de la otra? Siempre he creído que una relación así es exactamente idéntica a una basada en el mero interés. Claramente, uno de los dos se relaciona con el otro en gran parte porque le flaquean las piernas cuando lo ve. De no ser así, difícilmente la relación se mantendría con la misma intensidad, luego la respuesta sería no. Es como si alguien se casa por dinero: cuando vuela la pasta, el matrimonio se viene abajo pues ya no hay razón para mantenerlo. Harry y Sally se pasaron una hora y media de película (y varios años de su vida) para darse cuenta de una cosa tan obvia, y el final de la historia corroboraba la tesis (para este viaje no hacían falta tantas alforjas, digo yo).Personalmente no entiendo que haya quien aún lo dude, dado que si se lo plantean objetivamente se darán cuenta de que siempre llega un punto en el que el enamorado se lanzará a por su presa y sucederá una de estas dos cosas: a)será rechazado, luego la amistad se va al garete, o b)el sentimiento es mutuo, luego la amistad se convierte en otra cosa. Puede ocurrir también que el objeto del deseo se líe con un tercero y entonces volveremos al punto a), básicamente porque el enamorado perderá el interés o el otro empezará a pensar que es un plasta que le resta tiempo para estar con el tercero en discordia.
No sé, a lo mejor yo soy demasiado radical, pero como dice uno de los comentaristas del enlace, se trata de una pregunta que ya tiene la respuesta en su interior. Ustedes, ¿cómo lo ven?
Etiquetas: psicología, sociedad
La Wikipedia contra John Balcerzak
jueves 18 de diciembre de 2008 1:00
He aquí uno de esos casos en los que uno no sabe si creer en la Wikipedia, la que se supone es la Biblia electrónica por antonomasia. En descargo de la ciberenciclopedia diré que nada más entrar en la página que describe la biografía de John Balcerzak nos aparece un aviso en el que se estipula que "este artículo contiene indocumentadas alegaciones ofensivas sobre una persona viva. Este contenido debe ser retirado inmediatamente". Por tanto, bien podría tratarse de un camelo: es el riesgo que uno corre cuando consulta la Wikipedia en vez de la Britannica. Pero repasando el texto referenciado del New York Times y ojeando los enlaces recomendados las sospechas hacen que me incline por lo de "cuando el río suena...", si bien no sé hasta qué punto los hechos no han sido distorsionados para provocar un efecto en el lector.La cosa podría resumirse de la siguiente manera: un delincuente sexual previamente condenado viola a un chico. El policía encargado del caso no sólo no verifica los antecedentes del agresor, sino que encima se chotea de la víctima con comentarios homófobos (siempre según la Wiki) y se la vuelve a entregar al violador, el cual mata al chaval tras volver a abusar de él. Luego trocea el cadáver. Descubierta la metedura de pata, se despide al policía y a su compañero pero, por uno de esos avatares del destino, el sindicato policial decide tomar el caso como bandera y se enzarza en una lucha para que los oficiales recuperen sus puestos de trabajo. Diez años más tarde, el policía es elegido para el cargo de la Asociación Policial de Milwaukee. Su labor desde entonces ha sido ampliamente cuestionada, en parte por ignorar el proceso contra el agente Alfonzo Glover, que fue acusado de asesinato y posteriormente se suicidó.
A ustedes les corresponde decidir si se trata de un caso de justicia poética con un policía injustamente acusado de protagonista o de la biografía de uno de los más grandes hijos de puta que hayan pisado este planeta. Lo que llamó mi atención sobre el asunto no fue tanto el artículo de la Wikipedia en sí, sino este hilo de debate con más de trescientos comentarios en el que se cuestiona no tanto el escabroso artículo sino la veracidad de los hechos ahí descritos.
Hemos llegado a un punto en el que la gente ya no se fía de nada ni de nadie: por mucho que veamos en televisión a un tipo lanzarle un zapato al presidente de los EE.UU. ya no sabemos si pensar que se trata de un montaje o de un cuento con moraleja, en las portadas de las revistas de moda más que los cuerpos diez admiramos la destreza del que maneja el Photoshop, las noticias de la prensa no logran desprenderse del tufo tendencioso y ahora hasta la Wikipedia parece que nos quiere engañar pintando a un santo como un demonio. Claro que por otro lado no paramos de oír historias sobre políticos corruptos, sobre malos tratos policiales, sobre errores judiciales y sobre una sociedad podrida que se va descomponiendo a través de la sección de "Sucesos"... Y he ahí el dilema del lector/espectador pasivo: tener que escoger entre el rocambolesco teatro de la vida o las teorías conspirativas de alto nivel siempre dispuestas a manipular nuestro pensamiento.
Ante semejante disyuntiva, se impone la prudencia, cuando no el cerrar la mente para no volverse loco pensando en las posibilidades. Hacer con las noticias como con las elecciones: simplemente abstenerse. Que bastante tenemos ya con lo nuestro como para pensar en toda la mierda que va derramándose por encima de la cloaca que algunos llaman mundo.
Etiquetas: internet, medios, sociedad
Amor en tiempos de divorcios
miércoles 10 de diciembre de 2008 1:00
Interesante lo que puede dar de sí una simple pregunta en Friendfeed. Tal que así: "¿Saldríais con alguien que está en proceso de divorcio?" Ayer por la tarde había ya 40 respuestas y contando, y se había iniciado un jugoso debate sobre los pros y los contras del divorciado inminente como presunto buen partido. Obviamente, de todo, como en botica: desde los que opinan que depende del caso (naturalmente), pasando por los que confiesan que conocieron a su gran amor precisamente en estas circunstancias, y cómo no los que consideran a esta clase de sujetos poco menos que unos apestados sociales (por lo menos hay que dejar que completen el divorcio antes de abalanzarse sobre ellos cuales posesos en celo). Curioso que alguno incluso llega a confesar que se encargó él mismo de provocar el divorcio para luego hincarle el diente al cónyuge en trámite de liberación, para que vean ustedes lo perra que puede llegar a ser la raza humana.No es de extrañar de todas formas que los partidarios del "no" sean los que van ganando la partida, pues aún hay mucho prejuicio suelto ("los divorciados suelen llevar taras mentales a cuestas, no digamos ya si el proceso es reciente"), amén de mucha falsa moralina de cara a la galería ("¿quién? ¿yo? ¡jamás me aprovecharía de alguien en esta situación!"). Lo cual me hace pensar en el estado mental del pobre recién divorciado, un tipo que no sólo tiene que apechugar con los traumas de la separación sino que encima tiene que soportar que los demás lo vean como un bicho raro, una especie de tarado sentimental, una bomba de relojería a la cual mejor no acercarse no sea que nos estalle en los morros.
No puedo menos que solidarizarme con este sector de la sociedad, pues si ya es difícil ir de caza cuando uno es un soltero en condiciones, ni me los imagino afrontando las largas noches solitarias del invierno con la poco halagüeña perspectiva de ser la última de las opciones a la hora de pillar cacho. Echo de menos este motivo en el informe Why do men buy sex?, que ataca muchas causas para la afición a la prostitución femenina, pero ninguna concierne a los recién divorciados. Y atención a la estadística:
14 percent of Dutch men have bought sex as compared with nearly 40 percent of men in Spain. (Prostitution is legal in both countries.)
¿Habrá un exceso de divorciados en nuestro país?
Suba al siguiente nivel
miércoles 3 de diciembre de 2008 1:00
Es evidente que en esta vida hay gente para todo, y que en el apartado de descerebrados y salidos se podría montar una competición y llegaríamos a la conclusión de que, por mucho que echemos a volar nuestra depravada imaginación, siempre habrá alguien que superará nuestras fantasías más escabrosas y desbocadas, y de largo. Después de todo, no somos más que unos vulgares aficionados en un mundo repleto de depredadores sexuales. Esta reflexión de pseudo-filosofía basura viene al caso porque el otro día me enteré de la existencia de Rapelay, un videojuego diseñado para simular de la forma más realista posible una violación, de forma que para batir el récord hay que asaltar violentamente al mayor número de féminas que se pongan por delante. Dice la crítica especializada:En el pasado los juegos Hentai a menudo han acogido a ocasionales entusiastas de la violación. Se trata de sujetos perfectamente normales como tú, yo y el vecino de al lado, el cual sólo sale de su apartamento para comprar carne enlatada y bolsas de plástico. Me gusta pensar que esta clase de gente son los jugadores de la violación de "cerveza y galletitas". Están interesados en un divertido juego de violaciones de los de "empieza y juega" y no quieren estancarse en los detalles. Luego están los fanáticos de la violación que quieren un simulador de violaciones lo más realista posible. Quieren que incluya embarazos accidentales, lloros, abortos, amenazas de muerte, mezclas de combustible, control elevador completo, y controles de calentamiento pre-violación. RapeLay es el simulador de violaciones para fanáticos. Es el Falcon 4.0 de la violación.
Quédense con las fotos sacadas de las distintas fases del videojuego, que me abstengo de reproducir no sea que haya menores en la sala (aunque, bien pensado, éstos son los más peligrosos). Y ahora piensen un momento no ya en los jugadores que se pasarán horas y horas enganchados al juego de marras, sino en los programadores que han invertido meses o años de su tiempo diseñando semejante artefacto. Las jornadas dedicadas a mejorar la pixelización, a confeccionar los movimientos de los personajes, a diseñar los escenarios y el sistema de puntuaciones, a establecer los niveles de dificultad... ¿Dejarían que su hija saliera con alguno de los programadores del equipo?
Cuando era joven la gente se quejaba de la violencia del Carmaggedon. Ahora un juego de las características de Rapelay pasa desapercibido entre la avalancha. ¿Para cuándo uno de pederastas para la Wii?
Etiquetas: sexo, sociedad, tecnología
La crisis y los cambios sociales - por David El Gnomo
martes 2 de diciembre de 2008 1:00
Les dejo con las aportaciones de nuestro comentarista estrella David El Gnomo sobre el tema más de moda en cualquier tertulia que se precie. Un post muy documentado y con argumentos bien elaborados, en claro contraste con lo que el autor de la bitácora suele perpetrar habitualmente...(Es un honor para mí escribir en este blog)
Para escribir este post he tratado de documentarme en los hechos históricos acaecidos durante la crisis de 1929 para extraer posibles paralelismos con lo que está sucediendo en la actualidad. No olvidemos en este caso que la crisis del 29 se superó definitivamente tras la II Guerra Mundial.
Baja natalidad, paro, desigualdad en la estructura social, nuevas formas de aprovechar el tiempo libre (más cine, teatro, etc.), aumento de los medios informativos, reconocimiento de los derechos de la mujer debido a su papel productivo durante la II Guerra Mundial.
Como ven, los cambios no fueron todos negativos, y su influencia se deja sentir todavía en la sociedad que nos ha tocado vivir, pero que nos espera a nosotros? A nuestra generación? Elucubremos.
Politica y relaciones internacionales: parece claro que la tendencia es hacia un mundo con varios centros de poder, USA, Europa, China, Rusia, Brasil, India...y eso como poco.
Ser policía del mundo libre, papel desempeñado hasta ahora por los USA, tendrá que ser compartido, por varios motivos: coste, intereseres contrapuestos de las nuevas potencias, ausencia de estados fuertes sobretodo en Africa (el caso de los piratas de Somalia es un claro ejemplo).
Será la ONU el nuevo policía?
Estados más fuertes y militarizados, disminución de los nacionalismos (los países deberán mostrar su fuerza fuera de sus fronteras en un mundo mucho más competitivo).
Neoconialismo: la situación en Africa es insostenible en la mayoría de los países, ausencia de un estado fuerte, infraestructuras, medios, controles, hacen muy apetecibles estos países, con considerables recursos sin explotar, a compañías y estados que los necesiten.
Es el preambulo de acuerdos entre Estados y/o Compañías para establecer concesiones en cuanto a la gestión de un país a cambio de los beneficios de los recursos? Muy recomendable la lectura de Todos sobre Zanzibar de John Brunner (http://tuslecturas.blogspot.com/2006/12/todos-sobre-zanzbar-john-brunner.html)
Democracia: manteniendose en los paises con una tradición al respecto (Europa, Japón, USA) y un giro autoritario en la mayoría de los otros paises (Rusia, China, América Latina).
Tendencia hacia la democracia por internet, certificados personales que permitiran intervenir y dar nuestra opinión sobre la política de nuestros paises.
Se puede dar una pérdida de los derechos individuales a favor de los del estado?
Empresas y ciudadanos: fusiones, enormes compañías multinacionales, influencia sobre las decisiones de los estados, más participación pública? Lo que parece indudable es que se incrementará la competencia para sobrevivir.
Ya en los años 50 del pasado siglo, Frederic Pohl en su libro Mercaderes del espacio http://es.wikipedia.org/wiki/Mercaderes_del_espacio) introduce la teoría de que el ciudadano ya no existe solo existe el consumidor. Existiendo ciudadanos sin derechos, ya que no pueden consumir.
Guerras: los recursos materiales pero sobretodo energéticos marcarán las próximas décadas de guerras en el mundo. Las grandes potencias (Rusia y China sobretodo) están haciendo movimientos en este sentido.
Tecnología: Red para todos en el primer mundo, acceso universal para reducir costes de las administraciones, la genética como corrector de enfermedades, pero también como mejora del ser humano (a que han oido como afectará a la correción de enfermedades pero no a la mejora? Curioso no?).
Como ven intensos cambios se avecinan.
Opinen opinen.
La pirámide de Lebedev
domingo 30 de noviembre de 2008 17:32

La realidad patente en cualquier organización, empresa o comunidad (via Lebedev Studio)
Etiquetas: economía, política, sociedad
The Life Swap Tube
miércoles 26 de noviembre de 2008 1:00
Del artículo de Diario Directo:The Life Swap Tube lanza en España una red social de intercambio de vidas como forma de viajar
The Life Swap Tube (http://www.thelifeswaptube.com) lanzó la primera red social de intercambio de vidas en España como "una manera distinta de viajar en tiempos de crisis", según informó la compañía en un comunicado.
La web ofrece la posibilidad de intercambiarse de manera real por otra persona, en definitiva, por otra personalidad, en cualquier parte del mundo en cualquier momento del año, con la única condición de ser mayor de edad.
De manera gratuita, los 'lifer' (así se llaman los usuarios) pueden, a través del buscador del software encontrar perfiles afines. El siguiente paso es que ambos usuarios se pongan de acuerdo para intercambiar sus vidas.
En el cine he visto varias películas sobre el tema, la última con Cameron Diaz y Kate Winslet intercambiándose novios y estatus social. Interesante propuesta, pero se me ocurren mil preguntas que seguro que la letra pequeña del contrato no cubre. ¿Hay derecho de magreo del cónyuge ajeno? ¿Se puede disponer de la VISA del otro durante el periodo del intercambio? ¿Se puede usar el servicio para escaquearse de comidas familiares y reuniones de empresa?
Otra "gran" idea salida de las mentes pensantes que aún viven creyendo que en internet forrarse es fácil.
Living in denial
viernes 24 de octubre de 2008 0:00
Alanis Morissette lo contaba mejor en su canción, pero viendo las últimas fotos de la Jennifer Lopez post-parto me resulta una ironía impagable que precisamente esta mujer fuera la que decidió asegurar su culo por una millonada. Ya cuando oí la noticia me pareció extraño: ¿cómo se asegura un culo? Con un coche, por ejemplo, es fácil: se trata de cubrir las abolladuras y las roturas de luna. Pero un culo no se abolla; en todo caso se agranda, como le ha ocurrido a otrora bomba sexual latina, y de ser así la culpa vendría de la propia poseedora del culo, con lo que la indemnización al seguro correría de su cuenta. A no ser, claro, que se tratara de evitar posibles moratones en caso de sesión sadomasoquista, pero diría que aunque sea el partenaire el que se pase de rosca indirectamente la propietaria del pandero podría ser imputada a la hora de pagar los daños y perjuicios. Sea como fuere, ahora que su preciado trasero se ha convertido en un portaaviones de primera imagino que los de la póliza le habrán hecho una rebaja, porque de lo contrario estaría pagando un pastón por asegurar un bien que ya no lo vale.Lo cual me lleva al tema que quiero tratar: ¿cómo hay gente tan estúpida como para querer asegurar su trasero? Vamos, ni que fueran a robárselo con la excusa de que no se tienen ojos en el cogote. Pero lo cierto es que esta clase de personal abunda (por lo menos en Hollywood), y ahí está el siempre edificante ejemplo de Victoria Beckham, esa 'spice' pija que se pasea por la vida como si fuera una top model de lujo cuando en realidad no llega ni a plato de tercera: ella vive su propia mentira y se siente feliz así. No es que sea nada malo deambular por la inopia durante toda nuestra existencia (siempre y cuando la burbuja no reviente por causas exógenas), pero no puedo evitar preguntarme si en realidad esta gente no se da cuenta de lo patéticos que resultan a ojos de la gente normal. Por normal no me refiero a las quinceañeras capaces de hacer cola durante día y medio frente a una tienda para tocar la mano de sus ídolos, sino a los adultos que acarrean el trajín de sus alegrías y sus miserias con toda la normalidad del mundo. Es decir, el 99% de la población mundial. ¿Realmente cree esta fauna que los envidiamos? ¿Se puede estar tan ciego como para ir manteniendo esta clase de actitudes excéntricas y ostentosas y pensar que el resto de mortales nos desvivimos por ser como ellos? ¿A qué clase de lobotomía te someten para terminar siendo así? ¿O es que se trata de una imagen impostada y de una pose a adoptar por contrato cuando lo que realmente quieren es llevar una existencia anodina? Si es así, lo siento por ellos, porque deben sufrir horrores. Y si no, también lo siento. Vaya mierda ser un gilipollas rematado y ni tan siquiera darse cuenta de ello.
Etiquetas: fetichismo, lujo, sociedad
Depresión Colectiva
lunes 20 de octubre de 2008 0:00
Mucho se está hablando de la responsabilidad de los medios en la actual crisis económica. Hay quien piensa que si en vez de alarmar a la sociedad con portadas catastrofistas se dedicaran a hablar de los líos políticos de siempre, si en los noticiarios se tratara la crisis en la sección de economía y se abriera con la cría del salmón escandinavo, o si en las tertulias radiofónicas dedicaran todo el tiempo que emplean en ilustrarnos sobre la economía a charlar sobre fútbol la gente no se acojonaría tan fácilmente, saldrían a gastar el fin de semana, saquearían como siempre los grandes almacenes (aunque luego no les llegara para la hipoteca) y por consiguiente las empresas no se verían obligadas a despedir al personal o a cerrar sus plantas.Desconozco la influencia real que las noticias tienen sobre la psique colectiva, pero lo que está claro es que las malas noticias venden. En realidad, mucho antes de que empezara la crisis económica los telediarios estatales ya venían anunciando el apocalipsis por distintos motivos desde hace años. En orden cronológico inverso tendríamos la sequía en Cataluña, el incivismo, el cambio climático, el terrorismo islamista, la guerra de Irak, la enfermedad de las "vacas locas"... y así hasta remontarnos a las profecías de Nostradamus. Cualquier problema que pueda usarse como cebo para atrapar a la audiencia vale: se machaca cotidianamente, se amplifica, se buscan presuntos expertos para opinar del tema y así hasta la prueba final, que no es otra que la de ver si se habla de ello en las barras de los bares. Si se consigue, ¡bingo! Ya tenemos fuente de ingresos para el cuarto poder durante unas cuantas semanas.
El otro día oí a un experto (no me pregunten el nombre porque lo he olvidado) opinar por televisión que la sociedad va a peor desde hace décadas. Por lo visto antes había una cierta ilusión, incluso en épocas jodidas la gente sacaba fuerzas de flaqueza y miraba al horizonte con algo de esperanza. Poco a poco, la población se ha ido volviendo pesimista, depresiva, con pocas ilusiones y se encierra en su burbuja de problemas, arrastrándose por la vida temiendo los reveses que les deparará el futuro. Cabía preguntarse el origen de tanta mala leche generalizada, y aquí es donde yo creo que entran los medios de comunicación. Si es cierto que las malas noticias provocan que se acelere la crisis, ¿no serán también las responsables de la depresión colectiva? De tanto en tanto me topo con alguien (normalmente se trata de gente de avanzada edad) que me confiesa que ya no compran el periódico "porque están hartos de leer desgracias". Yo me los miro y me pregunto si son más felices que el resto. A decir verdad lo ignoro, pero sí que se les nota una cierta actitud despreocupada. No sé si es un síntoma que demuestra la teoría, pero si yo fuera el director de un periódico me andaría con cuidado por si acaso: a ver si con tanto asustar al personal al final la gente va a decidir que ya no están ni para comprar la prensa...
Etiquetas: economía, noticias, sociedad
Somos lo que somos
jueves 16 de octubre de 2008 0:00
La que se ha liado con el cierre del Vicente Calderón por insultos racistas durante la disputa del pasado encuentro de Champions entre el Atlético de Madrid y el Olympique de Marseille. Toda España indignada en lo que se ha tomado como una afrenta directa contra las esencias patrias: vean la portada del Marca de ayer y comprueben cómo la cosa se ha convertido en una cuestión de estado que hay que defender con uñas y dientes, e incluso el presidente Zapatero se ha solidarizado con la situación del equipo colchonero. Los clubs de fútbol ofrecen sus campos como alternativa para el cierre, en una carrera para quedar como el más guapo en la foto contra semejante "injusticia", y el periodismo se rebela con las excusas más peregrinas, algunas de las cuales no tienen desperdicio: que si el delegado de la UEFA enviado al Calderón confundió los gritos de ánimo para el Kun Agüero (¡"Kun, Kun, Kun"!) con los característicos abucheos racistas (¡"Uh, uh, uh!"), que si un periodista francés hizo un calvo desde la tribuna de prensa cuando el equipo galo empató el resultado, que si la han emprendido con el Atlético porque es un pobre club de segunda fila que no se puede defender, que si nos tienen manía y no les bastaba con vetar al Bernabéu...A mí todo esto me parecen milongas, francamente. Está muy bien todo este arrebato rojiblanco pero aquí lo que pasa es que ya nos han sacado los colores en más de una ocasión, y a nadie le gusta verse reflejado en el espejo tal como es. Admitámoslo de una santa vez: somos un país racista, y punto (pregunten a Eto'o o a Roberto Carlos, y alguna cosa les podrán contar al respecto). Y no sólo racista, sino también xenófobo, e incluso entre nosotros: oigan los exabruptos proferidos contra el "catalán" Oleguer, contra los jugadores del Bilbao (de "etarras" para arriba), los ánimos para el jugador serbio Bojan (¡"vete a Yugoslavia!")... Mención aparte merecen las banderitas del pollo, los brazos alzados imitando el saludo fascista y los cánticos de según qué aficiones. Me parece bien que los defensores de la causa patria consideren que el delegado de la UEFA tenía prejuicios o directamente era un ceporro de tomo y lomo (a decir verdad, me parece que no todo el mundo puede llegar a semejante cargo), pero las protestas que se han producido en realidad responden a los clásicos mecanismos de autodefensa hispanos. Aquí ponemos "peros" a cualquier cosa que consideremos injusta, no hay cultura del sacrificio, de la dimisión, de acatar responsabilidades. Y claro, todo son pataletas. Si ya ponemos a nuestro jefe a parir a la que nos alarga cinco minutos el horario laboral o a la que no deja pillarnos un puente de principios de diciembre, si recurrimos por sistema todas las multas de tráfico aun sabiendo que somos culpables, si nuestros políticos pueden meter la gamba hasta arriba y seguir tan campantes en el cargo... ¿cómo cuernos se supone que acataremos cualquier tipo de sanción de manera ejemplar, tal y como harían los ingleses o los franceses?
Finalmente, una pequeña mención sobre los gestos galantes de los otros clubs del país. El señor Laporta, presidente del F.C. Barcelona, se apresuró a llamar a su homólogo colchonero ofreciéndole el Camp Nou en caso de que le clausuraran el campo. Con ello se ha ganado las gracias de todos los atléticos y de medio país, pero como suele suceder en estos casos, se le ha pasado el detalle más obvio: mirar qué opinan los de su propia ciudad. ¿Alguien le ha preguntado al alcalde de Barcelona, a los comerciantes o a los ciudadanos de la Ciudad Condal cómo les sentaría recibir la visita de un montón de hinchas del Liverpool cuyo fin último cuando aterrizan por nuestras tierras es "sol y alcohol"? Demos gracias a la Virgen por atender las plegarias de los barceloneses para que les concedieran la cautelar a los del Atlético...
Etiquetas: deporte, fútbol, racismo, sociedad
La ruina de la prensa del corazón
miércoles 8 de octubre de 2008 0:00
Enlazando con el post de ayer, y hablando del sector social de la prensa -el que ostenta un epíteto rosado y que presenta sus ecos en papel couché-, diría que sus días de vino y rosas vienen tocando a su fin, y no precisamente porque las ansias sensacionalistas y cotillas de la gran masa se hayan amansado, sino porque internet sin duda las sustituirá a la velocidad del rayo cuando las nuevas generaciones lleguen a la edad de consumir. Es cierto que abandonar el hábito del periódico resulta dificultoso dada su comodidad, y también queda claro que la gente a la que le gusta leer no prescindirá de comprar libros para dejarse las dioptrías en su móvil a corto plazo (por mucho que lo diga Enrique Dans), pero lo de la prensa del corazón es otra cosa. ¿Para qué gastarse los euros semanales en estas tonterías si hay infinidad de blogs ahí fuera dispuestos a suministrar carnaza al personal a un ritmo de tropemil posts al día? Por lo pronto, a nivel internacional tenemos a perezhilton, Agent Bedhead, Celebrity Dirty Laundry (nombre explícito donde los haya), Celebitchy (ídem) o Staralicious (algo más glamouroso); a nivel patrio Poprosa, Vivaelrosa, El Blog de Famosas (recomendable también para el sector masculino de la audiencia), Wow!, o el sinpar Todo Cotilleo (el "Tomate" de los blogs), sólo por citar unos cuantos. ¿De verdad creen que la quinceañera de hoy al llegar a la treintena se suscribirá al "Hola" y al "Lecturas", pudiendo abarrotar su Google Reader de los últimos chismorreos con la ventaja de que se generan casi a la vez que sucede la noticia?Pero lo que me ha abierto los ojos definitivamente ha sido la decisión de Minnie Driver de mostrar las primeras fotografías de su hijo recién nacido directamente en MySpace. Atención al siguiente párrafo:
La actriz británica de 38 años, que dio a luz al pequeño el 8 de septiembre en Los Ángeles se une así a las madres famosas que han rechazado las apetitosas cifras ofrecidas por las publicaciones para publicar la primera foto de los recién nacidos. Halle Berry y Nicole Kidman la preceden. Ninguna de ellas quiso exponer a sus hijos al público cobrando.La opción parece clara: dado que igualmente me van a jorobar sacando fotos del retoño cuando vaya con el carrito al supermercado, mejor les fastidio y saco a la luz pública las dichosas fotografías yo misma para poder librarme de los paparazzi. Que no es poco, ojo. Se podrá objetar que con este método la actriz dejará de percibir unos buenos ingresos, pero sinceramente, con cualquier papel secundario en una película de tercera división seguro que cobra lo mismo o más, y por lo menos no tendrá que escuchar que se ha vendido a los tabloides por cuatro perras. Y no sólo eso: en un futuro podrá defenderse de las intromisiones en su vida privada alegando que ella jamás ha vendido una exclusiva, por lo que se ha ganado el derecho a que la dejen en paz.
Lo cual me lleva a mi anterior vaticinio, claro. Porque como esta moda empiece a generalizarse entre los famosos y todos decidan mandar las exclusivas directamente a internet, ya me dirán ustedes de qué va a vivir la prensa rosa de ahora en adelante, y más si, como sostengo, las compradoras del futuro (educadas en la época del "todo gratis") deciden no rascarse el bolsillo semanalmente. Menos mal que seguramente quedará algún alma caritativa como Ana Obregón o Norma Duval, siempre dispuestas a humillarse en público para que los pobres muchachos de la prensa puedan pagar sus hipotecas a final de mes.
Etiquetas: blogs, internet, noticias, sociedad


