Una reflexión sobre "Mi mesa cojea"
viernes 2 de enero de 2009 1:00
¿Puede la sátira vencer al sensacionalismo? Si a estas alturas ustedes no conocen el blog de José A. Pérez, guionista de "El Hormiguero", les advierto que se están perdiendo uno de los mejores espacios de humor satírico que existen en la blogosfera. Los que ya lo siguen a través de su receptor de noticias RSS imagino que estarán al tanto de la polémica, pero para los demás déjenme que les ponga al día: en Mi Mesa Cojea prima el humor satírico y sobre todo políticamente incorrecto. Como a su autor no le dejan soltar todas las animaladas que desearía por antena o en la prensa escrita (al respecto de lo que les pasa a los medios convencionales lean lo que escribí ayer en mi Twitwall), el hombre decidió abrir su blog personal y vomitar ahí los artículos más bestias de humor negro que me he echado por la cara en los últimos tiempos. Ni que decir tiene que me encantan.La cuestión es que hace unos cuantos meses en esa web se publicó una entrevista fictica con la pequeña Madeleine McCann (ya saben, la niña desaparecida en Portugal y cuyos padres sufrieron una especie de juicio paralelo a través de la prensa) que pasó bastante desapercibida en su momento pero que, por uno de esos fenómenos replicantes que se producen en internet, hace poco llegó a los medios ingleses. Como pueden imaginarse, ciertos tabloides británicos se mostraron indignados, ultrajados y furiosos por tamaña salvajada, y el propio autor sufrió ciertas presiones intimidatorias que le obligaron a retirar la dichosa entrevista (ahora republicada en formato "redux", pero aún accesible en versión íntegra a través del caché de Google).
Y ahora la polémica está servida: ¿ha hecho bien el autor en ceder a las presiones o debería haber mantenido el texto tal y como se publicó en un principio y exponerse a la previsible demanda que le hubiera caído encima? Dejémonos de tonterías: eso me pasa a mí y no sólo retiro la entrevista sino que me cargo el blog (homenaje póstumo a Moi, por cierto) y emigro a Cuba. Pero la cuestión es que cuando el autor publicó esa entrevista ficticia lo hizo para, según sus propias palabras, "criticar, desde el humor, el tratamiento sensacionalista que cierto sector de la prensa ha dado, y en parte sigue dando, al caso McCann". Y existe una cosa que se llama "libertad de expresión", por cierto.
No entro a juzgar lo correcto o incorrecto del artículo original (a algunos les parecerá una salvajada, a otros un gesto valiente y unos pocos se partirán el pecho leyéndola), sino en hasta qué punto deben los medios tradicionales inmiscuirse en la cotidianidad de un blog que no entienden ni comprenden. Si sacas esa entrevista del contexto de la bitácora, te puedes imaginar de todo: desde que el autor es un necrófilo pajillero hasta que se trata de un perturbado mental con instintos psicopáticos. Pero lo cierto es que no se trata ni de lo uno ni de lo otro, y que referirse a él como "sick writer" para enajenar a las masas británicas me parece poco ético. Aunque vende periódicos, seguro.
Ay Dios cuando los medios austríacos se enteren de esta otra entrevista...
Etiquetas: blogs, humor, sociedad


