Freakismo, mentiras y asesinatos
viernes 30 de mayo de 2008 0:00
Hace unos meses llegó a mi bandeja de correo electrónico un mensaje con un apasionante artículo de Wired. "Tema para post", me decía el encabezado, y nada más echarle un primer vistazo me di cuenta de que aquello era pura dinamita. Sin embargo, dejé reposarlo en el Inbox durante un tiempo, intentando ver cuál sería el enfoque adecuado para un hipotético post. El texto hay que leerlo íntegro para asimilar su genialidad, pero como resumen diré que la historia titulada Hans Reiser: Once a Linux Visionary, Now Accused of Murder esconde una de las biografías tecnológicas más absorbentes que haya podido leer. Hans Reiser fue un pionero en el universo Linux, ni más ni menos que el que inventó el sistema de ficheros ReiserFS, una joya en cuanto a usabilidad y velocidad, primera piedra capital en la tecnología del software libre con el logo del pingüino. Gracias a este sistema se desarrollaron los sistemas operativos más impactantes, y llegó incluso a colarlo a la todopoderosa IBM (al más puro estilo Bill Gates), empresa que se ha visto obligada a rechazar la última versión del mismo. ¿La razón? Que Reiser ha sido encarcelado por el asesinato de su esposa y espera su ¿letal? condena encerrado en prisión, mientras su cerebro va perfeccionando los algoritmos del Reiser4.Resulta fascinante leer el artículo (en inglés) porque a pesar de que el periodista que va a visitarlo pertenece a una revista tecnológica, cada vez que se interesa por el caso o por el aspecto humano del condenado este último se niega a responderle, como si el tema no fuera con él, y sigue desarrollando sus abstracciones informáticas tan tranquilo. Sólo le falta añadir: "¡no me distraiga con nimiedades!" Y la cuestión es que el caso se las trae, pues el presunto cuerpo asesinado de su esposa jamás ha aparecido, así como el asiento delantero del coche familiar, que se fue para no volver y es la principal causa de las sospechas de la policía. Las explicaciones de Reiser para crear una coartada verosímil no tienen desperdicio, y denotan claramente que provienen de una mente lógica (como la de un programador) y perturbada (como la de cualquier freak).
Lo cual me lleva a la tesis central de este post. Sabía que había una moraleja en todo esto, pero no conseguía encontrarla, y entonces ayer de repente me acorde del asesino de la katana. Ya saben, aquel sujeto fanático de los juegos de rol que, emulando sus mejores aventuras, un buen día rebanó el pescuezo de sus padres y de su hermana pequeña con una espada samurai. Cuando estalló el caso mucha gente se apresuró en echarle la culpa a los juegos de rol, culpándolos del trastorno mental temporal del chaval al igual que en EE.UU. se culpa a la violencia en el cine de los tiroteos en plena calle. O al igual que se culpa a los videojuegos de ciertos comportamientos violentos. Y claro, ahora viene la siguiente parte del razonamiento perverso: ¿se puede culpar al Linux o al freakismo informático generalizado de causar trastornos psicológicos a asesinos en potencia?
La respuesta, al igual que en los anteriores casos, obviamente es que no. Porque la alternativa a considerar sería demasiado escalofriante, especialmente para alguien como yo, aficionadillo a los juegos de rol durante una etapa de mi juventud, amante del Linux en la edad adulta, desde siempre adicto al cine americano y devoto de los cómics de superhéroes durante mi infancia (lo del niño que saltó por la ventana vestido de Superman era una leyenda urbana, ¿verdad?). Por si acaso, que nadie me acerque un machete cuando me vean cabreado.
Etiquetas: asesinato, freakismo, linux


