Jubilaciones anticipadas
martes 23 de septiembre de 2008 0:00
No hay directivo o cuadro intermedio de cincuenta años con el que hable que no esté ya suspirando por la prejubilación. Me parece bastante curioso, porque cada día oigo más voces que profetizan que para los de nuestra generación la edad de jubilación va a atrasarse como mínimo un lustro, lo que me lleva a pensar que estos tipos creen que serán los últimos privilegiados que podrán gozar de jubilaciones anticipadas con pensiones de infarto. El otro día mi enlace bancario se despidió de mí diciendo "¡me han prejubilado! ¡a partir de ahora cada mañana al gimnasio!" con una sonrisa de oreja a oreja, y sólo le faltaba ponerse a bailar el Limbo Rock sobre la mesa de la oficina para demostrar a las claras cuál era su estado de ánimo tras conocer la noticia.El filósofo Saul Smilansky opina que mucha gente tiene la obligación moral de jubilarse a la que puedan, argumentando que si las personas tienen un cupo limitado de talento, que el talento se retribuye en el salario, que el número de puestos de trabajo se mantiene invariable y que hay muchos aspirantes haciendo cola para cada puesto, lo normal es que a partir de una cierta edad los trabajadores puedan ser sustituidos por otros más jóvenes y con más talento. Por tanto, si tú estás por debajo del talento medio debes jubilarte, dado que tu puesto puede ser importante para lo sociedad y mientras lo ocupes se está desperdiciando.
Interesante argumento dada la mediocridad que corre por todas partes hoy en día, pero los chicos de Marginal Revolution, muy hábilmente, ya le han puesto unos cuantos "peros" al asunto. De entrada, yo esgrimiría los costes económicos para la sociedad que se derivarían de un incremento brutal del número de prejubilados, pero como se discute el sistema en EE.UU. y ahí no existe la Seguridad Social obviaremos este detalle e imaginaremos que nos hallamos en un mundo liberal al cien por cien. Como dicen en el blog, si todo el mundo por debajo de la media se da de baja posiblemente se rompería el equilibrio entre vacantes y personal disponible (ya he dicho que el personal es de un mediocre que tira de espaldas): mucho más lógico sería una reestructuración salarial acorde con el nivel de cada trabajador (sí, ya sé que es utópico pensar que a alguien va a aceptar una rebaja salarial con el simple argumento de que "es tonto", pero si la economía fuera realmente liberal la alternativa pasaría por largarlo sin cobrar un duro, así que como mínimo el afectado se lo pensaría dos veces). Es más, si apareciese un candidato mejor preparado para el puesto, lo lógico sería degradar al actual ocupante y dejar que el aspirante se convirtiera en su jefe. Así de fácil (en teoría). Al final, todo pasaría por que el mercado se reajustara y recolocara al 'okupa' a un puesto de menor categoría y sueldo que le retribuyera justamente en función de su (escaso) talento.
Bueno, al menos esto es lo que dicta la teoría económica. Evidentemente aquí y ahora un postulado como el del párrafo anterior es inviable, y más en con la mentalidad funcionarial de nuestra fauna de currantes. Sin embargo, estaría bueno que este debate se plantease en serio en algunas empresas e incluso a nivel gubernamental, sólo por ver qué cara se le pondría a mi enlace bancario, cuando en vez de suspirar por sus mañanas de aerobic se viera abocado a pegar sellos durante los próximos quince años.
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