Mentiras

miércoles 21 de mayo de 2008 0:00

Llevo ya unos días dándole vueltas a este artículo de Paul Graham. La tesis central sería que los adultos mienten constantemente a los niños pero no siempre de manera justificada, y por tanto propone una reevaluación de la necesidad de mentir dado que, según Graham, las mentiras que a su vez nos dijeron a nosotros durante nuestra infancia nos siguen afectando en la edad adulta. "Mentiras" en el sentido amplio de la palabra: desde las que ofrecen protección del entorno (para evitar que los niños vean guerras, delincuencia o pobreza) hasta las que buscan proteger del sexo y de las drogas, pasando por las que simplemente intentan preservar la inocencia o rechazar la idea de conceptos incómodos (como la muerte), o incluso las que sólo sirven para reforzar la autoridad paterna, todo se engloba en una enorme conspiración global que busca condicionar el comportamiento de la infancia. Luego, por extensión, los adultos vienen "tarados" de serie, viviendo en un mundo ideal/irreal y proyectando los mismos embustes hacia la siguiente generación en un bucle sin fin. Citando al autor:
La conspiración es tan profunda que la mayoría de los niños que la descubren lo hacen únicamente descubriendo las contradicciones internas en lo que se les dice. Puede resultar traumático para los que se despiertan durante la operación. Esto es lo que sucedió a Einstein:
A través de la lectura de libros científicos populares pronto llegué a la convicción de que muchas de las historias de la Biblia no podían ser verdad. La consecuencia fue un libre pensamiento positivamente fanático, y la impresión de que la juventud está siendo engañada intencionalmente por el Estado a través de mentiras: se trata de una impresión aplastante.
Recuerdo esa sensación. A la edad de 15 años estaba convencido de que el mundo era corrupto de punta a punta. Por eso películas como The Matrix tienen tanta resonancia. Cada niño crece en un mundo falso. En cierto modo sería más fácil si las fuerzas detrás de él pudiesen identificarse claramente con un montón de máquinas malévolas, liberándonos del engaño con sólo tomar una píldora.
Tal y como yo lo entiendo, sólo librándonos de ciertas mentiras preconcebidas estimularemos nuestra personalidad y nuestra capacidad de razonar libremente. Graham sostiene que conviene desintoxicarnos, porque jamás llegó el día en que los adultos se sentaron a explicarnos cuántas mentiras (necesarias o no) nos largaron durante nuestra infancia. Probablemente porque ni se acuerdan, y probablemente porque son las mismas que les contaron a ellos y las dan por ciertas sin dudar. La mayoría de la gente circula por la vida con todo esta sarta de falsedades bien inculcada desde su niñez en su cabeza, sin dignarse a hacer el esfuerzo de sopesar los efectos que tuvieron en su psique a largo plazo. Graham nos invita a hacer este esfuerzo, y alega que si es concienzudo puede alterar nuestra escala de valores más íntima. "El primer paso para 'limpiar' tu cabeza sería comprender lo sesgado de tu punto de vista con respecto a un espectador neutral", dice, y a partir de ahí convendría "borrar concienzudamente todos los datos de tu mente" hasta dejarla como un folio en blanco.

Tal vez tenga razón, tal vez no. A lo mejor es cierto que para ser feliz hace falta vivir engañado, cual marido cornudo convencido del sempiterno amor conyugal. Después de todo, dicen que los más estúpidos suelen ser también los más felices, en la carrera sin fin que sólo puede culminar en cualquier sanatorio mental, mundo feliz por excelencia. Ciertamente yo viviría mucho más tranquilo pensando que al morirme iré al cielo, pero creo sinceramente que aunque sin las patrañas religiosas las perspectivas del Más Allá no son precisamente halagüeñas, el haberme liberado de prejuicios bíblicos me ha hecho más libre y, paradójicamente, más feliz. Sirva este ejemplo personal para ilustrar la tesis de Graham.

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Un poco exageradillo este Graham, ¿no? Pero como paja -digo ejercicio- mental, está bien.
La verdad es que no recuerdo graves frustraciones por descubrir haber sido vilmente engañado por mis padres, ni siquiera con lo de los Reyes Magos, y mira que eso si que era gordo.
Bueno, es aquello de la protección y la comodidad del ya lo irán descubriendo por si mismos. Y si ves que en algo tontorronean más de la cuenta, vas soltando información.
Definitiva tu reflexión final. Yo también cambio cielo sin confirmar por tranquilidad de espiritu sin prejuicios biblicos. Sobre todo-sobre todo, si el hecho de que no haya cielo comporta automáticamente que tampoco haya infierno, porque si no fuese así habría que replanteárselo.

Eres una mina, Jordi. Le das vueltas a informaciones y artículos de los que si no fuese por ti ni me enteraría.
Blogger JoanCG, @ 21 de mayo de 2008 1:06  
Ahora estoy pensando que cuando te leo y escribo a estas horas -normalmente- lo hago casi siempre escuchando las desgracias del Barça. Yo creo que esto debe acabar notándose: "La influencia de una cosa en la otra cuando se hacen dos cosas a la vez".
Sabido es que los hombres tenemos dificultades en estas situaciones.
Blogger JoanCG, @ 21 de mayo de 2008 1:11  
Por cierto, cuando tenía 15 años mi padre me tenía convencido de que Franco era el culpable de que el Barça no ganase ni una Liga.
No sé como continuar, je, je.
Ara sí.
Blogger JoanCG, @ 21 de mayo de 2008 1:16  
Oh gran post Doctor.

Cierto, nos educamos entre mentiras y por eso nuestra adaptación al mundo real es una combinación entre la asimilación de las reglas de juego (sociales, profesionales, ocio, etc) más la eliminación progresiva de todo el rastro que las mentiras paterno-infantiles han dejado en nuestro cerebro. O sea, nos encanta complicarnos la vida.

Aunque tengo la sensación de que las generaciones que suben van más al grano que la nuestra, sirva este ejemplo real como muestra:

20:00 horas, cena en casa Hrubesch. HR jr1 (8 años) dice "crec que aquest personatge de la sèrie Keroro es diu Fuyuki".

HR jr2 (4 años) responde: "això és perquè folla molt".

HR sr: "can you pass me the asparragus?" (esta es coña, pero las otras 2 son ciertas).

Sin comentarios.
Blogger HRubesch, @ 21 de mayo de 2008 8:50  
Brutal, HRubesch, brutal... Procura no emplastar el plato de comida contra la pared si te cabrean mucho... ;)

@Joan

yo creo que en el fondo tiene razón. Pero claro, su planteamiento es muy utópico porque en realidad nuestra personalidad es producto de todos los prejuicios que nos han inculcado desde que nacimos. Ya lo decían Neneh Cherry y Youssou N'Dour en la canción "Seven Seconds": a partir del octavo segundo de vida, el bebé ya tiene una personalidad predefinida en función del entorno en el que ha nacido. Y las mentiras forman parte de ese entorno.

Otrosí: aquí se comenta con los cinco sentidos puestos en el blog. ¡Que sea la última vez que me escribes con los programas deportivos de fondo! ;)
Blogger Jordi Soler, @ 21 de mayo de 2008 9:41  
Lo difícil es que los padres sepan discernir lo que es verdad y lo que es mentira.
Si como dice el artículo, y estoy de acuerdo, crecemos entre mentiras y no sabemos que es cierto y que no, ¿cómo va a ser deliberado contárselo a tus hijos? Puede ser mentira, pero si el padre cree que es verdad...

Me estoy metiendo en un bucle del que no se salir.

Lo de los Reyes es lo más fuerte cuando eres pequeño; pero si vas a una escuela religiosa, tampoco se quedan cortos.

Ni me he quedado ciego ni se me ha caído a cachos.
Blogger alex, @ 21 de mayo de 2008 9:45  
Yo considero que esas mentiras son necesarias.
Aun siendo adultos, como bien dices, es preferible vivir en la ignorancia que saber la verdad de todo, no creo que seamos mas felices si lo sabemos TODO.
Los Reyes Magos, ratoncito Perez, en fin......sin esa inocencia no es posible que salgan buenas personas en un futuro. Eso creo.
yo, en mi caso, sigo el bucle y no trato de descubrir la realidad de manera muy brusca a mis churumbeles, pero a la hora de dar explicaciones acerca de temas dificiles lo afronto y lo hago. Se que a veces no me entienden, pero lo mejor es ir poniendolos en linea de salida para lo complejo. Ya se irán dando cuenta.....
Blogger Makilisto, @ 21 de mayo de 2008 10:08  
como padre recien estrenado me interesa el tema sin duda...eso si, creo que ciertas mentiras ahorran mucho tiempo y trabajo, lo mismo que un cachete

lo siento yo soy asin
Blogger DavidG, @ 21 de mayo de 2008 10:09  
¿Por qué asumimos que una vida con pilares basados en mentiras prefijadas es peor que una basadas en verdades? ¿Un chaval va a ser más feliz si su padre le coge con cinco años y le cuenta "Mira, Jorge. tu madre y yo hace diez años que no nos soportamos. Yo no paro de mirar otras mujeres y ella piensa que soy un imbécil. Estamos juntos por ti y por tu hermano, pero no nos queremos y es por eso por lo que paso tanto tiempo en el bar de la esquina"? ¿Tan malo es crecer creyendo en el amor eterno, la bondad de los hombres y en el orgasmo simultáneo? Ya se dará de bruces contra la realidad, sí. Pero que sea cuando tenga capacidad para afrontarlo.
Y a lo mejor no se os ha pasado por la cabeza pero quizás en vuestra casa no van los reyes porque habeis sido malos y vuestros padres fingen ser ellos para no llevaros un disgusto. Pero a la mía pasan puntualmente cada año. ¿si no quien se bebe la leche y se come las galletas? Es que hay que explicarlo todo...
Anonymous el cautivo, @ 21 de mayo de 2008 10:12  
A ver, no sé si se me ha entendido del todo: no me refiero tanto a lo de los Reyes Magos como a cosas más sutiles. Siguiendo el ejemplo de Graham, la necesidad de proteger a los niños contándoles mentiras acerca de su entorno (por ejemplo, evitándoles entrar en barrios marginales de su ciudad para que no vean fenómenos como la prostitución, las drogas y tal) hacen que de mayores estos mismos niños se encierren en barrios residenciales ("suburbias", en inglés). Lugares aislados donde se cierra los ojos a cierto tipo de la realidad y que sirven para perpetuar esos mismos prejuicios de generación en generación.

Esas pautas de comportamiento tienen un origen en esas mentiras (u ocultaciones de la verdad) que te han contado desde pequeño y que hacen que tú ahora no comprendas del todo la realidad de tu entorno.

¿Alguien ha entendido algo?
Blogger Jordi Soler, @ 21 de mayo de 2008 10:13  
A ver, una cosa es que la gente asimile el mundo en el que vive, pero que lo hagan cuando tengan la capacidad de entenderlo. A este paso según Graham deberíamos ponerle pelis porno a los niños de cinco años para que sepa "lo que hay ahí fuera"
¿Cuántos de ustedes tuvieron una charla sexual con sus padres? Creo imaginarme que una minoría. ¿Y eso nos ha obstaculizado a la hora de copular todas y cada una de las veces que hemos tenido ocasión? mi sentencia: Prefiero enterarme de las verdades de la vida de un bofetón que por un DVD

@ Jordi
Me encanta tu nuevo avatar. Mi lado gay pugna con mi lado hetero por hacerte proposiciones deshonesta ante la postal erótico-nostálgica. ¿No ha pensado en dejarse una barbita de tres días y enfundarse un látigo y un sombrero para este fin de semana? No sé por qué me ha venido esta imagen a la cabeza...
Anonymous el cautivo, @ 21 de mayo de 2008 10:25  
El problema es que a muchos ese bofetón no les llega nunca, y no me refiero a las pelis porno.

Y sí, me cambié el avatar para que pegara con el blog. Yo quería una caricatura en blanco y negro pero de momento éste ya me vale, el otro era demasiado barroco. Cogí una foto de mi Picasa, la recorté y la pasé por el Phixr, que en un par de clics me hizo un montaje la mar de chulo. Gran editor online: cutre pero efectivo para mis necesidades.
Blogger Jordi Soler, @ 21 de mayo de 2008 10:35  
Te entendemos, Jordi, pero algo de sal gorda (los Magos) hay que echar para aderezar el Graham con Soler.
Cautivo lo ha dejado caer con mucha gracia. No es tanto contarles mentiras como ocultarles realidades que tampoco está muy claro que les aporten algo positivo, especialmente a determinadas edades.

Y hablando de cosas serias, ya tengo entradas (jueves) para ir a ver la artrosis de Indi.
Y más todavía; me he bajado las 24 de la 2ª (¡ojo!) temporada de 24.
¿Quién dice que no se aprende nada en los blogs? ¿Eh, Rai?
Blogger JoanCG, @ 21 de mayo de 2008 10:46  
Vigila esas taquicardias, Joan, que a tu edad pueden ser jodidas... ;P
Blogger Jordi Soler, @ 21 de mayo de 2008 10:49  
De eso no tengo por ahora, Jordi, pero de lo demás empiezo a tener de casi todo. Je,je.
Blogger JoanCG, @ 21 de mayo de 2008 10:53  
no estic gaire d'acord amb el Graham. Els papas pajaritus no foten les cries fora el niu d'una patada just sortides de l'ou pq aprenguin a volar. ¿perquè ho hauriem de fer els humans?

En general soc bastant partidari de les mentides: son molt denostades però son un mecanisme essencial pel comportament humà. Per garantir una convivència raonablement pacífica, tant a nivell individual com social; com a eina de formació; com a oci per crear ficció...

Tot, és clar, en la justa mesura: és una eina més, i lo sustancial no és la eina sinó amb quina finalitat l'utilitzes. Obviament el bé absolut no existeix, hi ha una idea general, però matisada pel subjectivisme de cadascún de nosaltres, però en qualsevol cas, apropar-se a aquest concepte o no és per a mi lo que importa: al final pots fer servir veritats per fer mal, o pots fer servir mentides per fer bé.

Com amb una arma de foc, o una cepa de bacteries xungues guardades per investigar vacunes, la mentida és una cosa no dolenta en simismamente, però que s'ha de manipular amb extremíssima cura.

Particularment, i parlant del tema crios, la intento fer servir en comptagotes, intentant simplificar al màxim veritats complexes més que tirar per dret amb mentides.

Menudu ladrill, és que provoques J... ;)
Blogger Mr Towers, @ 21 de mayo de 2008 11:40  
Es un bucle, a padres acostumbrados a "mentiras" o "mentirijillas" hijos igual, forma parte, quizás, de la educación que se da en casa y que puedan ser necesarias a cierta edad ( el semáforo NUNCA se puede cruzar en Rojo....por ejemplo )infantil sobretodo. Pero también es o deberia ser bueno que el individuo, poco a poco, vaya tomando y formando su propia realidad ( El semáforo se cruza si no pasan coches....por ejemplo ), y en eso es básico una educación "casera" abierta y sincera, liberal que se dice hoy día....digo.

La BSO de Matrix, por cierto, es EXCELENTE !!!, aunque suene mal por boca de un clásico como yo !!!
Blogger Orbison, @ 21 de mayo de 2008 13:40  
uffff hay mentiras....y mentiras.. a ver...creo que hay veces son necesarias y voy a poner un ejemplo: yo tuve que decirle a mi hermana que entonces tenía como 6 años que nuestra madre había fallecido...sinceramente, no encontré otra manera mejor de hacerle menos daño que decirle que se había ido al cielo, que allí estaría bien y todo lo que se dice en esos momentos...que quizás no debería haberla engañado? pues a lo mejor...pero os aseguro que lo único que me importaba era que sufriera lo menos posible.
Después, creció y llegó a sus propias conclusiones...como todos,pero en aquel momento estoy convencida de que hice bien.
Blogger PENELOPE, @ 21 de mayo de 2008 13:46  
Obviamente, hay mentiras y mentiras. La que tú cuentas es comprensible, Penélope, y además con el tiempo es fácil situarla en su lugar. Sin embargo, hay otras muchísimo más sutiles y nocivas, y pienso en el que se le dice a las chicas de 13 años: "si follas te quedarás embarazada o te contagiarán el SIDA" o, aún peor, "follar con condón es pecado". Conozco a una "niña-bien" con dos hijos de distintos padres y uno en camino que sólo tiene 25 años y que siguió ese consejo a rajatabla. Cosas del Opus. Y otra a la que, por no avisarle sobre las medidas contraceptivas en su adolescencia, ha terminado con un matrimonio "de penalty" que ha fracasado de manera violenta.

Sé de más casos, pero lo dejaré ahí. Tal vez no haberlas protegido tanto o haberles explicado cuatro verdades sobre la vida las habría ayudado a ser más felices en este momento.
Blogger Jordi Soler, @ 21 de mayo de 2008 14:30  
Yo soy de la que opino que a los hijos hay que decirles la verdad. Si no se creen que vivimos en el mundo de Pin y Pon.

A veces me paso. Cuando nació mi sobrina, mi hija de 4 años me preguntó que como había salido.

Le contesté que por la Vulva. Me miró muy extrañada y me dijo ¿por aquí? Pero no cabe (Es una niña lista).

Le volví a contestar que te hacían una raja y luego te cosían. Me miró espantada y se echó a llorar. Luego me dijo que ella a sus hijos los iba a comprar como a las muñecas.

¿Quizá hice mal y mi hija nunca se quedará embarazada?
Anonymous Duquesa, @ 21 de mayo de 2008 14:46  
Respecto al sexo es difícil no mentir o contar lo adecuado a cada edad.

Vió el jefe de la casa en el historial del GOOGLE (Tías en tetas, tías en pelotas) y como él no había sido y yo tampoco (se lo tuve que confirmar) buscamos al culpable: mi hijo de entonces 9 años.

Confesó su culpa y dijo " es que quería ver una chica desnuda". Mi marido muy colega le dijo " Diego cuando quieras ver eso me llamas y lo vemos juntos".

A partir de ese día le persigue por los cuartos diciéndole ¿cuando vamos a ver a las tías en pelotas?

Cualquier día me los encuentró en una sesión porno.
Anonymous Duquesa, @ 21 de mayo de 2008 15:04  
No se me pierdan en ejemplos concretos, ojo: no es el sexo, no es la muerte, no son los Reyes... ¡es todo! ¿Por qué se hace uno de un equipo de fútbol y adopta esa ideología? ¿Por qué creemos que tal o cual político es bueno o malo? ¿Por qué rechazamos ciertos estereotipos de belleza y aceptamos otros?

Uno dirá que todas esas opiniones son razonadas e intrínsecas a la personalidad de cada cual. Yo creo que son prejuicios, en muchos casos fruto de las mentiras que nos vienen contando desde que nacimos.
Blogger Jordi Soler, @ 21 de mayo de 2008 15:27  
Fins el 27, Jordi.
A reveure.
Blogger JoanCG, @ 21 de mayo de 2008 17:11  
Pues nunca me había parado a pensar en esto.
Algo hay, seguro.
Blogger General Fórceps, @ 21 de mayo de 2008 18:18  
Yo intento decirle las menos mentiras a mi Jr
Algunas veces me han pegado bronca por eso, y es verdad que luego, pensándolo, pues a lo mejor está bien eso de ser 'económico con la verdad', pero si el sábado estoy de resaca y de mala gaita se lo cuento, y si estamos de bronca en casa se lo cuento, y si cruzamos el semáforo en rojo le digo que es xq va conmigo y yo soy una fuera de la ley...

Van a crecer y van a recordar las chorradas que contamos.
Yo le cuento las mentiras que me gustaron : los reyes, el ratoncito pérez...
Para lo demás, intento no mentir.
Blogger Lula, @ 21 de mayo de 2008 23:18  
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