La importancia de un buen final

lunes 5 de mayo de 2008 16:55

Nunca he sido de autores cultos. Que con los años me haya enganchado a Paul Auster o a Chuck Palahniuk obedece más a una tara genética que a una manifestación de mis deseos racionales. En realidad siempre he reivindicado la literatura como una forma de entretenimiento a nivel básico, al igual que el cine o el teatro, pues que yo sepa ni Shakespeare ni Dickens tenían ínfulas de Pulitzer cuando untaban su pluma en el tintero (nunca he visto un premio más sobrevalorado, por cierto, desde Kennedy Toole a McCarthy, al menos en cuanto a su vertiente literaria se refiere). Es más, defiendo en todas las artes al creador que se fija como objetivo principal sencillamente entretener a su audiencia, objetivo loable por sí solo, aunque a partir de ahí reconozco que los más privilegiados de este grupo lograrán trascender ese afán inicial despachando por el camino fines más elevados -ya sea la denuncia social, la lección histórica, la reflexión metafísica o algún que otro planteamiento existencialista-, pero siempre a través de la simpleza de su historia. En otras palabras, odio las películas diseñadas de tendencia gafapastista y repudio los libros con pompa intelectual, fácilmente reconocibles por el exceso de ingenio impostado que sus autores pretenden destilar en las entrevistas promocionales a los medios. La cual cosa no quiere decir que todo libro de entretenimiento sea bueno (¿alguien dijo Ruiz-Zafón?), pero incluso en estos casos suelo disculpar al autor si percibo que detrás de esa creación fallida hay algo más que una operación de marketing à la Ken Follett o à la (infumabilísimo) Dan Brown. Lo que jamás podré juzgar con benevolencia es al "libro intelectual del momento", que adquiere varias formas pero que puede identificarse simplemente echando una ojeada al tipo que te lo recomienda.

Por eso Murakami no tenía demasiados números para convertirse en uno de mis autores de cabecera. Sin embargo, ocurre que cuando a un escritor lo bautizan como "el David Lynch de la literatura moderna" o cuando, en una entrevista en la contraportada de un periódico, el propio autor confiesa ser un seguidor acérrimo de "Lost" y que se inspira en esta serie para confeccionar algunas de sus historias, algo en mi interior me dice que sus libros me van a tocar la fibra sensible. Así que una mañana de invierno metí en un cajón mis prejuicios y me hice con un par de volúmenes del escritor-japonés-del-momento, el señor Haruki Murakami, presto a devorarlos a la que mi apretada agenda lúdico-festiva me concediera una tregua. Finalmente, este fin de semana he liquidado Norwegian Wood, aquí traducido delirantemente como Tokio Blues, la historia de la educación sentimental de un japonés llamado Toru Watanabe o la crónica del paso de la adolescencia a la edad adulta de un universitario a través de un tejido de relaciones amorosas, todas ellas fallidas. Si les detallo el argumento me dirán que no hay para tanto o directamente me enviarán a tomar viento, pero déjenme que les recomiende esta novela aunque sólo sea por leer algo diferente. A mí me atrapó por la forma de escribir que tiene Murakami, frases sencillas pero muy evocadoras, y por las sensaciones que desprende la lectura del libro. Nunca creí que de una historia pudiera decirse algo así, pero la de este libro "me afecta". No sabría bien definir de qué manera, pero es como ese trozo del relato en el que el autor te habla de una chica mientras el protagonista la lleva a casa en coche, al siguiente párrafo te casca un flash-forward de veinte años en el que te explica que la chica terminará siendo infeliz y suicidándose, para luego volver al coche y a una conversación posterior en la cual, como no podría ser de otro modo, el lector ya no percibe a ese personaje femenino del mismo modo.

O como ese final ambiguo, apenas unas líneas desconectadas del resto del relato, que cambian por completo el sentido de la historia en función de cómo las interpretes, ya sea como una continuación literal en el espacio-tiempo de la narración (ergo happy ending), como una conexión desde el Más Allá según la cual el protagonista habría optado por la lógica solución del suicidio, o como (y éste es mi caso) un regreso al mundo futuro en el que comienza la historia, unos veinte años después, momento en el cual Watanabe se da cuenta de las ocasiones perdidas y de cuál ha sido el amor de su vida. Un final muy a lo David Lynch, cierto, y también muy a lo "Lost", pero tiene mérito que en una historia de estas características un único párrafo pueda cambiar la concepción de todo el libro en función de los ojos de cada lector. Un broche de oro para una narración perfecta.

En cualquier caso, un autor de referencia y un libro de atmósfera, repleto de diálogos, de sentimientos, de sexo y de suicidios, muchos suicidios. Sin que por ello resulte deprimente, ojo. Y para entrar en la atmósfera, qué mejor que abrirlo al son de la canción de los Beatles que da título al libro, y cuya letra parece una traslación casi exacta del argumento:

The Beatles - Norwegian Wood

I once had a girl, or should I say, she once had me...
She showed me her room, isn't it good, norwegian wood?

She asked me to stay and she told me to sit anywhere,
So I looked around and I noticed there wasn't a chair.

I sat on a rug, biding my time, drinking her wine
We talked until two and then she said, "It's time for bed"

She told me she worked in the morning and started to laugh.
I told her I didn't and crawled off to sleep in the bath

And when I awoke, I was alone, this bird had flown
So I lit a fire, isn't it good, norwegian wood.

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Doctor.... estic a punt de plorar....

Jo vaig pillar-me el Tòkio Blues ja fa la tira, quan va sortir.
No sóc una lectora 'cultureta', al menys no 100%, no suporto al Paul Auster, no crec que Palahniuk sigui un autor intelectual, em reservo el que penso sobre el Sr.Zafón xq només he llegit la sombra del viento (que no) i les colaboracions a LV (que si), i podria seguir però això és un comment, no un post...
Sí que intento llegir literatura no anglosaxona i per això em va atraure aquest autor japo que a UK feia furor.

Donx fatal.

No li vaig trobar res del que vosté ha sentit, i ho dic plena de recança. Típics tòpics, senzillesa que ratlla l'infantilisme, i molta, molta concessió a occident.
Em va caure com un cubell d'aigua amb lleixiu, d'aquests que tiren les iaies a la nit si crides o rius sota el seu balcó a l'estiu.

L'any passat per StJordi (què raru!) em van regalar Kafka a la platja, fffff
Vaig respirar fons i... vaig començar-la
UAAAAUUUUUUUUUUU!!!
RES A VEURE!!!
Genial, espatarrant, surreal, diferent.... em va agradar molt i molt, tan de bo que aquesta hagués estat la primera a llegir.
Li recomano fervorosament.
D'acord que hi ha alguns detalls fàcils i llocs comuns, però crec que ho són molt més per als occidentals que no pas pels japonesos.

Així que digui'm quin altre títol va agafar... xq ara estic en el terrible dilema de saber si la resta de la seva producció serà com Tokio o com Kafka....


Petons de biblioteca!
Blogger Lula, @ 5 de mayo de 2008 22:48  
La meva biblioteca Murakami:

-Tokio Blues
-Kafka en la orilla
-Crónica del pájaro que da cuerda al mundo (diuen que és la millor)
-Sauce ciego, mujer dormida

Suposo que els llegiré en aquest ordre. Veurem...

I sí, Palahniuk és "gafapasta" 100%.

Per cert, tu com interpretes el final de TB?
Blogger Jordi Soler, @ 5 de mayo de 2008 22:58  
Soberanament previsible Jordi, com la vida mateixa...
M'apunto la crònica de l'ocellot aquest per la propera escapada a la llibreria

I no, Palahniuk no és gafapasta, és un xurrero, va tenir una bona idea i l'està explotant, té un template, canvia una mica el decorat, vestuari i anécdotes i va fent-les com xurrus
Això no vol dir que no m'agradi

Descobriment sorpresa (particular meu, tu potser ja ho sabies o no ho pots sofrir) = El misteri de l'amor, de Joan Miquel Oliver
No puc parar de riure!!!
Blogger Lula, @ 5 de mayo de 2008 23:13  
Surt a "La Contra" de La Vanguardia d'avui. M'agrada sobre tot la última frase de l'entrevista: queda bé amb el títol d'aquest blog.

Joan Miquel Oliver, compositor y cantante del grupo Antònia Font
"Me duele no haber visto ningún ovni"
VÍCTOR-M. AMELA - 05/05/2008

Tengo 34 años. Nací en Sóller. Soy músico y ahora escritor. Estoy arrejuntado y tengo un hijo, Joan (4). ¿Política? Escepticismo filosófico. ¿Dios? No. Me gusta jugar al Lego con mi hijo, hacemos Star wars. Me afeito sólo los domingos por la mañana, al compás del cosmos

¿Cuántos ovnis ha visto?

Me duele no haber visto ninguno. ¡Me encantaría! Una vez creí ver uno y me invadió una felicidad...

¿Por qué?

¡Era la prueba de que no estamos solos, de que estamos acompañados en el cosmos!

¿Cómo fue la visión?

Unas luces extrañas en la noche, en Mallorca. Al final resultó ser el reclamo de un puticlub. De todos modos, estamos rodeados de ovnis, fíjate en esas lámparas...

Sí, muy de diseño...

Miras alrededor y adviertes lo marciano que es casi todo... Me encanta ver así las cosas. Ahora compongo una canción sobre un marcianito: "Era un marcianet de veritat, tenia quatre braços i no era ni baixet ni alt...".

Todos somos marcianitos, ¿no?

Todos tenemos diferentes roles: yo no soy el mismo en el escenario que en casa, ni contigo que con mis padres...

Lo decía Borges: "Soy mil hombres...".

Ahí Borges se tiraba el rollo: ¡mil hombres! Eso no sé, pero cinco o seis, ¡seguro que sí!

¿Quién le gustaría ser un ratito?

Mick Jagger: ¿cómo debe de ser eso? ¡O Juan Luis Vermal, mi profesor de metafísica en la universidad! Pero creo que entonces me estallaría la cabeza en cinco minutos.

¿Y eso?

Aquel hombre podía tirarse dos horas hablando de Heidegger con aquella profunda voz... Yo, fascinado, no entendía nada, y me preguntaba cómo sería tener todo eso en la cabeza y entenderlo... ¡Seguro que me saltarían los ojos del cráneo!

¿Estudió usted Filosofía?

Sí, en COU vi que cada filósofo desmentía al anterior y proponía otra visión. Y quise descubrir la más completa y convincente.

¿Y qué verdad descubrió?

Alcancé la respuesta de que no hay respuesta. Por eso hoy soy un escéptico. Porque vi que todos quieren tener razón..., y eso lleva a tachar de imbécil al otro. ¡Ah, pues entonces no me interesa la razón! He aquí el problema de la ciencia: que se impone como verdad única, ¡es tiránica!

¿Conclusión?

Si yo digo: "Mi patria son los ordenadores Spectrum", ¿por qué no asumirlo sin pensar que soy un frívolo o un idiota? En fin: nadie entiende a nadie. De hecho, ¡cuesta entenderse a uno mismo! Seguramente, hago lo que hago para ver si me entiendo.

¿Cuándo empezó a componer?

Mi padre era músico profesional, tocaba en hoteles de Mallorca. Cuando un día me planteé aprender a tocar la guitarra, ¡descubrí que ya sabía! Jugaba con instrumentos...

¿Siempre quiso dedicarse a la música?

Fue al ver que las paridas que inventaba generaban dinero. Yo lo hacía por ganas de hacerlo, sin propósito profesional. ¡Es que no sé hacer más que lo que me gusta hacer en cada momento! Y aquí estoy.

¿Da mucho placer estar sobre un escenario ante gente que te adora?

La verdad es que eso te vuelve gilipollas. Estaba en el Liceu tocando... y a la cuarta canción tuve que decirme a mí mismo: "¡Céntrate, tío!", porque no estaba concentrado en la música, sino tocando automáticamente y absorto en la cantidad de gente que veía allí.

¿Qué es lo mejor de ser artista?

Que haces lo que te da la gana sin grandes peligros. Si a un arquitecto juguetón se le cae una casa, ¡muere un montón de gente! Yo puedo jugar... ¿y qué arriesgo, eh? Como mucho, que nadie me haga caso... Bah.

Y tan pancho.

Por eso me da la risa cuando me avisan: "¿No estás arriesgando mucho?"... por escribir un libro. ¡Pero si no arriesgo nada! Lo hago por gusto, y no pasa nada.

Eso se llama libertad.

Yo invento paridas, y resulta que generan dinero, y ese dinero me da libertad para seguir inventando paridas...

Es una suerte.

No he planificado nada. Sólo necesito estar convencido de lo que hago. ¡Ya se encarga la realidad de recordarme que soy una mierda!

¿De qué le ha servido escribir el libro?

He visto que podían hacérseme las cinco de la tarde sin haber comido nada, abducido escribiendo, ayunando como un místico.

¿Cuál ha sido su reflexión más gorda?

¿Por qué existe el cosmos en vez de no existir? Esta es la Gran Incógnita. ¿Por qué existo, siendo lo natural no existir? Somos muertos de vacaciones, somos domingueros cósmicos, somos guiris en este país de la vida.

¿Cuándo lo ha sentido más claro?

Cada vez que alguien nace a la vida o cada vez que alguien la deja.

¿Tiene alguna respuesta?

Creo que desde el punto de vista matemático, la no existencia es imposible. La no existencia es Dios.

¿Piensa usted en estas cosas mientras se afeita por la mañana?

Me afeito sólo los domingos por la mañana. Un artista añora la rutina, a causa de su poco rutinaria vida; yo me regalo esa rutina.

Podría afeitarse dos días por semana.

¡No! Una semana es una fracción exacta de la vuelta circunsolar de la Tierra: me vincula al cosmos, me sienta muy bien. Si además quisiera afeitarme los jueves por la mañana, por ejemplo, acabaría despistándome de día..., y al final esto sería un cachondeo.

¿Qué es la belleza?

Proporción, simetría, contraste, nitidez.

Parece que hable de un televisor.

Será porque la belleza es superficial.
Blogger Jordi Soler, @ 5 de mayo de 2008 23:19  
DOCTOR!!!!

A sus pieses
Fa uns 6 mesos que ni miro els diaris... només les revistetes del weekend.

Petons de bonanit i gràcies mil!!
Blogger Lula, @ 5 de mayo de 2008 23:26  
No lo leeré pero me gusta el post.
Blogger General Fórceps, @ 5 de mayo de 2008 23:42  
Jo tinc Tokio blues per algún armari.El vaig començar i prou.
Llegir em costa molt.
L´ultim que vaig pillar.."el código da Vinci"Una merda com un piano!!!
El meu preferit es "el ladrón de Bicicletas" Que li vaig deixar a un amic i mai més l´he vist!
Salud Jordi.
Comento poc peró estic per aquí!!
Una abrassada!
Blogger Quim, @ 6 de mayo de 2008 0:16  
Escuché hablar de Tokyo Blues hace cosa de año y medio en un programa sobre libros que hace el 33. Y recuerdo que también pusieron como referencia a Lynch. Me pareció interesante, aunque había una contertulia, que debía ser Lula, que lo ponía de vuelta y media.

Yo me congratulo de poder leer y disfrutar libros de (supuesta) calidad narrativa, clásicos y libros bestselleros con la única intención de disfrutar por igual. Mi autor de cabecera actual es Paul Auster (aunque todo el mundo admite que tuvo una época en los noventa que no lo aguantaba ni Dios) Y Phillip Roth me parece uno de los mejores autores de la última década. Pero eso no quita que disfrute como un enano (nunca mejor dicho) leyendo Cancion de Hielo y Fuego, aunque para los gafapastas sea una pérdida de tiempo (Hablo con conocimiento de causa)
Anonymous el cautivo, @ 6 de mayo de 2008 8:33  
me caban de regalar para mi cumple un libro del japo este...ya le contaré...cuando mis nenes me dejen tiempo para leerlo, tengo como unos 20 libros esperando

gran avatar de lula
Blogger DavidG, @ 6 de mayo de 2008 8:35  
Me ha gustado el post pero dudo que lo lea, si no es como imperativo legal.

Ahora que suena tanto Guardiola, quiero denunciar desde este espacio que por su culpa tuve que leer "Els ponts de Madison County", y tener que decir "oh si, està xulo", creo que desde entonces empecé a tomarle cierta ojeriza.
Blogger HRubesch, @ 6 de mayo de 2008 8:49  
Interesante post, doctor. Muy interesante aunque rebatible.


Mucho más bonito y apropiado 'Norwegian wood' que ese absurdo 'Tokio blues'. Qué narices pasará por la cabeza de algunos editores...

Tomo nota del libro.

Volveré.


PS: ¿Otra vez Jordi Soler? ¿El escritor?
Blogger Aaron Z., @ 6 de mayo de 2008 8:54  
Desconec a Kurakami.
No suporto a Zafón
Em xiflen els Beatles.
No soc cap entès amb llibres d’actualitat, em vaig quedar ( quedo? ) amb Julio Verne o Johnn Dos Pasos. Ara per ara em llegeixo els making off de pel•lícules com “Gone with the Wind” “Espartacus” “Cleopatra”, etc...editats en format enorme-macro-volúmen i que em te totalment absort i que em varen regalar el dia del seu Sant, senyor J.
No se que tenen els nous literats que no em diuen gaire cosa, Tan rar soc ?. Si, sembla que si....
Blogger Orbison, @ 6 de mayo de 2008 8:57  
"Me duele no haber visto ninguno. ¡Me encantaría! Una vez creí ver uno y me invadió una felicidad..."

Si, a mi también me duele. Me invade la nostalgia.


* * *

Todo el mundo sabe que la simetría es un elemento esencial de la belleza.
Blogger Aaron Z., @ 6 de mayo de 2008 9:00  
Sorry, Murakami per kurakami.

Jo també em vaig llegir la crónica del amic Joan Miquel Oliver, i em va impactar entre risa i risa....només volia dir aixó.
Blogger Orbison, @ 6 de mayo de 2008 9:01  
...Be, i que Kafka també `'agrada molt....
Blogger Orbison, @ 6 de mayo de 2008 9:01  
Llevo una temporada que solo leo a Haruki. Mi marido hasta está preocupado pensando que tengo un rollo con él. Menos mal que me conoce y sabe que cuando me obsesiono con algo soy un poco exagerada.

Empecé con Sputnik mi amor, después seguí con Al Sur de la Frontera y ahora estoy con Kafka en la Orilla.

Si yo supiera escribir me gustaría hacerlo como él.

De "Kafka en la orilla" ya el inicio hablando del destino- como una tormenta de arena de la que nunca sales como la misma persona que entraste- da idea de lo que me va a gustar.

Me imagino que seguiré con el resto de libros el de Tokio será el siguiente.
Anonymous Duquesa, @ 6 de mayo de 2008 9:02  
¿Lo ven como es el autor de moda? Si todo el mundo lo lee... otra cosa es que a todo el mundo le guste, claro.

@Aaron

sí, vuelvo a suplantar al famoso escritor mejicano. De hecho, ya he recibido algunos mails que me reprochan que cambie de estilo en el blog respecto a los libros.

Lo mejor de todo es que en la lista WIP ya le atribuyen al pobre hombre hasta la autoría de mi otro blog.

Un día de estos lo llamo para invitarle a unas cañas, por la de lectores que me envía...
Blogger Jordi Soler, @ 6 de mayo de 2008 9:22  
Tengo "Kafka a la Platja" en la recámara, se lo regalé a la señora el Sant Jordi pasado, pero tenía previsto echarle un ojo tras acabar con los que han caido este año.

El del Olivé, de Antònia Font, me atrae mucho también, si es como las letras del grupo, se que me gustará.

Y no soporto a Zafón.
Blogger alex, @ 6 de mayo de 2008 9:30  
Desconocía que Haruki estuviera de moda. Yo lo cogí un día por que me lei la parte de atras del libro y la historia me pareció interesante.

Mira me alegro de leer a un autor de moda, sobretodo porque siempre tanto en música, como en libros como en TV no suelo tener ni p. idea de lo que está de moda.

En sandalias y botas si lo sé, jajaja
Anonymous Duquesa, @ 6 de mayo de 2008 9:45  
Pues no he leído nada de este señor japo..pero si lo pintas tan bien.

Yo leo para entretenerme y no calentarme la cabeza, la verdad...que queda mal decirlo? pos si...pero es la pura verdad.

Además, no me cuesta nada, pero nada dejar un libro al pricipio si de primeras empieza a aburrirme.
Blogger PENELOPE, @ 6 de mayo de 2008 11:41  
Recony SR. Jordi:

Vengo huyendo de can Banyeres donde se discute si hemos de seguir leyendo a Carlos (peyote) Castaneda o a Martí Pol, y Vd., me hace un post en plan día de su santo.

Lo siento pero yo me quedé en un escritor británico, llamado Chéspir o algo así, por tanto no puedo opinar mucho.

R.Z., en la sombra del viento comete más de un error de bulto hablando de Barcelona, supongo que por culpa de sus "negros".

No he podido leer nada de Kurakami, pero ese Palaniuk, ¿no es un pivot griego que juega en el Olimpiakos?

Por cierto, para mí lo mejor de la entrevista es la frase "porque vi que todos querían tener razón... y eso lleva de tachar de imbécil a otro" (can Banyeres, oiga!).
Blogger polifonic, @ 6 de mayo de 2008 12:41  
Es el de "El Club de la Lucha", cony.


Yan Liu
Anonymous Anónimo, @ 6 de mayo de 2008 15:39  
Jordi, parece que leemos libros similares, con distinto criterio.

Lee a Murakami en el orden que dices, si.

Kafka en la orilla a mi me gustó mucho, sin embargo no he leido el del pájaro ni el último porque tengo por costumbre alternar género y sobretodo autor.

saludos, crack!
Blogger Eloi, @ 6 de mayo de 2008 23:04  
quim,

Hi ha dos tipus de tontos al món: els que deixen llibres i els que els tornen.

Em passa alguna cosa semblant amb Murakami, Kafka a la platge i Tokio Blues, excel·lents, i Al sur de la Frontera al oeste del sol sublim.

De Paul Auster, algunes coses m'han agradat molt i d'altres no les soporto Brooklyn Follies apasionant, i Trilogia de Nueva York claustrofòbica.

Algú ha comentat alguna cosa de Zafon, serà que ens agrada carregar-nos els nostres herois, però les dues vegades que l'he vist entrevistat sempre he tingut el mateix pensament (aquest tiu es pensa que està per sobre del bé i del mal, desconfia, prepotent, xulo, no m'agradaria compartir una birra amb ell), i no compraré el llibre, i a més m'he acabat de decidir quan l'edició en català encara no está publicada.

En canvi L'Eduardo Mendoza, ha fet un exercici finíssim amb el Asombroso viaje de Pomponio Flato, recordeu Sin norticias de Gurb(amb ell si faria una birra). Algú ha vist semblances en el seu llibre amb la situació política actual?
Blogger Rip, @ 7 de mayo de 2008 15:12  
@Rip

El Palacio de la Luna, de Paul Auster. Me'l van recomenar, i van encertar de plè.
Blogger Jordi Soler, @ 7 de mayo de 2008 15:33  
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