Alta contención

sábado 5 de abril de 2008 0:02

Existe una modalidad de adúltero en potencia que sólo se emborracha en los restaurantes, donde las féminas andan bien tapadas, y que dedica miradas lascivas a la mujer del prójimo aun en presencia de la propia cónyuge, por aquello de que con ella a su lado seguro que al final no cometerá el desliz fatal. Aunque de vez en cuando se le vaya la mano por debajo del mantel (sobre todo si a su lado se sienta una mujer de buen ver) se trata de un tipo que hace gala de un enorme auto-control, muy propio de la generación a la que le ha tocado vivir el conflicto de la educación "oficialista" frente a la educación publicitaria de la exaltación sexual. Si te han entrenado para matar lo lógico es que, pasado el prudencial periodo de enamoramiento, tus bajos instintos te vuelvan a llevar al redil por cuestiones no tanto de terapia genética como de influencia del entorno: tantos solteros tirando la caña, tantos anuncios de mujeres ligeras de ropa, tanta peli porno, tanta transparencia y tanto pantalón bajo, ya se sabe. En el fondo la excusa está servida y resulta válida tanto para la genética como para el factor cultural: "no es culpa mía, en realidad no puedo evitarlo".

Me interesa especialmente el caso del crápula de ley encorsetado en una relación de pareja de la que no puede -ni debe- escapar. Un tipo para el que la vida es una sucesión de oportunidades perdidas, que siente la llamada de la naturaleza cada diez minutos, que sopesa la opción de frecuentar los lupanares aunque no se atreve a dar el paso y que acosa sexualmente a sus compañeras de trabajo, siempre de manera muy sutil para que no se diga. Pero cuya educación opusiana o tal vez ese matrimonio de conveniencia o incluso la numerosa prole que depende de su sustento le impiden dar el paso liberador. Un espectáculo curioso de ver, el de alguien que se sabe condenado de por vida y que por dentro es como una olla de presión a punto de saltar por los aires, pero que a la vez realiza un esfuerzo supremo de alta contención para evitar que su existencia descarrile hacia senderos indómitos.

Más interesante aún resulta la atenta observación de la compañera sentimental del espécimen. Conviviendo con alguien así por fuerza has de saber que tu pareja no está donde le gustaría estar, máxime si un observador imparcial (como yo mismo) se da cuenta de la situación, y máxime si (como es de suponer) compartes los momentos de pasión, en los que se nota descaradamente si la mente y el cuerpo forman una simbiosis perfecta o si el espíritu se halla navegando por otros parajes. Si la presión interna del adúltero en potencia se palpa desde la distancia la de su teórica media naranja, mucho más sutil, sólo puede apreciarse en el cuerpo a cuerpo y cuando ambos están muy cerca el uno del otro, allí donde la complicidad debería ser tan evidente. Cuando tengo a una de éstas delante siempre me acuerdo de la vieja canción, aquella en la que la bautizan como "la chica de chocolate", porque mientras él cree que se derrite cuando la toca ella sabe que en cada contacto él le rompe un pedazo de su ser para engullirlo de mala manera, aunque luego la envuelva de lujosos regalos para compensar. Como el papel de plata que envuelve a las tabletas de chocolate, de hecho.

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Primins!!
Salud J

Merci per l´invitació..de debó!
Encara que no comenti massa el seguiré sens falta!
J...
Ets un replicant que ha vist coses que els humans mai imaginariem!!
Blogger Quim, @ 5 de abril de 2008 2:10  
bon die tingui sañó Sulét

miti,

aqui a las sonas bajas del letoral las calichas fueron despejás hàntes de empesar a descuvrirse en momemto justo el astrogay haiga su aparisión por el horesonte

asin que ni chiqui ni caúchu me despongo a inisiar un nuebo periplo diario en mis ovligasiones que aqui onde me vé no son puquetes pasisamente

apa, vachi per l´asera
Blogger Señó.Cherinola, @ 5 de abril de 2008 6:52  
por sierto sañó Jóte, are de manera més fudmal. oju am la nutisia que a mi no me trubarà pas el putu gat aquet

http://www.elmundo.es/elmundosalud/2007/07/25/medicina/1185378818.html

anaquet fellino enlloch de dunar-li pastiyas de chaculata jo lin dunaria pastiyetas de seanuro. i are si.
Blogger Señó.Cherinola, @ 5 de abril de 2008 7:03  
gran post

muy real...prometo no meterle mano debajo de la mesa J

aquella en la que la bautizan como "la chica de chocolate", porque mientras él cree que se derrite cuando la toca ella sabe que en cada contacto él le rompe un pedazo de su ser para engullirlo de mala manera...

tremendo simil...
Blogger DavidG, @ 5 de abril de 2008 9:48  
de todas maneras...en nuestra sociedad de consumo donde te venden lo que no necesitas hasta las relaciones parecen caducas y es necesario cambiar o desear lo que no tienes...

el "conceto" de familia irá cambiando...o unipersonales o tipo tribu, como si no se hara frente a los crecientes costes de vida?
Blogger DavidG, @ 5 de abril de 2008 9:50  
Bueno, yo tengo que decir que "no es culpa mía, en realidad no puedo evitarlo".

Hay muchos de éstos.
Quiero pensar que supone ud. lo mismo de ellas. Porque creo que tb hay muchas.

Lo siento, pero debo decirle también que... la fidelidad está sobrevalorada!!

Besotes y birras.
Blogger Lula, @ 5 de abril de 2008 9:59  
No es un post a favor o en contra de la fidelidad. Intentaba ser una reflexión sobre los que navegan 'contra natura'. Los que son infieles y conviven felizmente con su condición entran en otra categoría, claro está, y dudo que vivan ningún conflicto interno.
Blogger Jordi Soler, @ 5 de abril de 2008 10:08  
¿Pero qué es la fidelidad? Es que solo hablamos de fidelidad en el terreno sexual.
¿quien es infiel? ¿aquél que en un viaje a Madrid solo siente una necesidad sexual y llama a una mujer que fuma a su habitación o quien está cenando con su pareja mientras mira el reloj pensando en irse a chatear con alguien, aunque no tenga ningún interés romántico en la persona?
En el primer caso se trata solo de sexo, tan importante para la relación de pareja como si el hombre se hubiese masturbado esa noche. En el segundo no hay nada de sexo, pero me parece a mí que la relación es bastante peor.
Anonymous el cautivo, @ 5 de abril de 2008 10:10  
Gran , gran post, Jordi...cierto.
Y tanto sirve para ellos como para ellas...ha de ser una fuente de frustración constante ese flirteo continuo, ese deseo contenido, ese estar dando vueltas a la cabeza constamente, e ir acumulando una presión que nunca dejarás salir.

Muy buen comentario de El cautivo, muy bueno,también.
Blogger PENELOPE, @ 5 de abril de 2008 11:46  
Oh, qué gran post!
Certero en el fondo e impecable en las formas.
Yo mismo he tenido reflexiones similares a las del post a veces, es triste de observar.
Pero es así.
Blogger General Fórceps, @ 5 de abril de 2008 12:42  
Vaya si existen individuos como los que describes...

Yo los veo como víctimas de una institución (la pareja, el matrimonio) cuyas normas la sociedad ha sancionado no se sabe bien bien en base a qué.

Me refiero, obviamente, a la fidelidad en el terreno sexual.

Yo ya lo dije, de aquí a 1000 o 5000 años las sociedades del futuro se reirán de nosotros.

De una vez por todas, separemos amor y sexo.
Blogger Raimon, @ 5 de abril de 2008 12:47  
Bella reflexión sobre los auto-encorsetados morales.

Vendré a menudo.

Atentamente,

un palaceteño irreprimido
Anonymous linmer, @ 5 de abril de 2008 16:17  
Como me gusta que hayas vuelto.

¿que os pasa a todos? gnomo hablando de la templanza, tu de la contención,... y yo cada vez con mas ganas (de comer chocolate)
Anonymous duquesa, @ 5 de abril de 2008 17:07  
Separar amor y sexo?

Vale, pero así como puede haber sexo sin amor...no se concibe, o por lo menos yo no lo hago, el amor sin sexo.
Blogger PENELOPE, @ 5 de abril de 2008 21:11  
He says he's only human.
Como decía aquel santo varón de Tenerife: es que provocan....

Haylos, haylos, pero tienes razón, el problema es vivirlo como un permanente conflicto -otro más- y sufrir por ello.

En mi caso prefiero la Castey a la olla a presión y soy de los que se pasean el buen chocolate por la boca. Morder el chocolate me parece un disparate.

Rai me ha puesto sobre la pista de este blog.
¿Superficiales? Je,je.
Blogger JoanCG, @ 5 de abril de 2008 21:18  
pues ora mesmo yo tengo pantojo de comer chaculata am chúrrus

laporra que no falti. por sieto, ¿conose la notisia aqueya del couto entre siete i trése menutos?

yo ásta he llegao a creer que es de posivle tener una alta filedilad entre maromos de más de beimte lustros
Blogger Señó.Cherinola, @ 6 de abril de 2008 6:30  
La infidelidad masculina está mal vista pero ¿y la femenina?. Hay pocas cosas peores en este mundo que una mujer infiel a su marido (en un matrimonio "razonablemente" feliz).

El sexo masculino la etiqueta de zorra, puta, traidora...

El femenino todavía peor, la traidora se ha puesto del lado del hombre, haciendo lo que tanto siempre hemos criticado, mala madre-poniendo en peligro a sus hijos-, hipócrita y cobarde-por no ser fiel a nadie....y mil cosas mas.

Menos mal que existe la contención, porque con lo poco que nos gusta a las mujeres guardar secretos
Anonymous Duquesa, @ 6 de abril de 2008 8:10  
También opino que la infidelidad está sobrevalorada y excesivamente mal juzgada.
Anonymous Duquesa, @ 6 de abril de 2008 8:18  
DUQUESAAAAA!!!!!


Havemos de quedar!
Blogger Lula, @ 6 de abril de 2008 9:28  
Eso por supuesto, Pe.

Oye J, Google te ha puesto muchos anuncios en el sidebar izquierdo... No son tontos. Confían en ti.
Blogger Raimon, @ 6 de abril de 2008 11:10  
Enorme post, mucho más certero de lo que el políticocorrectismo (toma palabro!) puede hacer creer. La rutina, el tiempo, las ganas de novedad lo acaban matando todo. Y si hay muchos que no dan el salto a la infidelidad declarada, o a la aventura sobre cuerda sin red es simplemente porque no se atreven a afrontar las consecuencias (ya se sabe, pensiones alimenticias, hipotecas, etc.)

¿Separar amor y sexo? Posiblemente sea el camino. ¿O es que nadie necesita válvulas de escape y chimeneas?

Perdonad el manojo de ideas sin hilvanar del todo, pero es que hay posts especialmente sensibilizadores, este es uno.

Gracias por seguir J!
Blogger Johnny Tastavins, @ 6 de abril de 2008 11:18  
Delicado tema, si señor.
Yo creo que eso de la infidelidad ( como muchas otras cosas ) empiezan por uno mismo. Diferenciando las cosas se entiebnde todo más, amor y sexo pueden ir de la mano pero también pueden ir separados. Yo nunca seria infiel a mis sentimientos y si a mis pensamientos.....cosas !!
Blogger Orbison, @ 6 de abril de 2008 14:18  
En el fondo, yo lo que quería explorar es el tema de cómo afecta la infidelidad reprimida en el seno de una pareja, tanto en el infiel en potencia como en el que tiene que sufrir la potencial infidelidad en silencio.

Es que últimamente detecto ciertos comportamientos en las parejas que me dan que pensar...
Blogger Jordi Soler, @ 7 de abril de 2008 0:30  
Más que de fidelidad o infedelidad, creo que la importancia está en la felicidad o infelicidad.
Si lo que haces o como vives, no te hace feliz, pues lo lógico sería cambiar.

Aunque claro, no es tan fácil, jeje.
Blogger alex, @ 7 de abril de 2008 1:52  
Que cosas tan dificiles planteas J. Ten en cuenta que nosotros no estamos reprimidos, jajaja

La infidelidad solo sexual reprimida, no creo que afecte mucho a la pareja, o quizá la afecte en positivo, si es la chica la reprimida el chico estará encantado porque lo tendrá todo el día dale que te pego. Y él claro, no sabrá de donde viene la furia sexual de su compañera.

Si ya lo que se reprime es el amor hacia otra persona, puede haber mas problemas, porque el amor reprimido acaba con la felicidad de todo.

Aunque también se puede estar enamorado de 2 a la vez? ?
Anonymous Duquesa, @ 7 de abril de 2008 10:15  
Muy interesante doctor, muy interesante.
El problema, como muy bien han apuntado antes es saber qué se entiende por infidelidad. Se puede ser infiel por acción u omisión. De pensamiento, palabra o hechos, pero la infidelidad, sólo anivel sexual, ¿es grave doctor?

Como se dice por ahí "un matrimonio sin cuernos es como un jardín sin flores"

P.S. Gràcies pel missatge. Ah! i la meva temporada de banys és més curta que la del SR. Quique Guasch.
Blogger polifonic, @ 7 de abril de 2008 12:37  
A pesar de estar en pareja, es inevitable observar a otras personas. El deseo es independiente de los sentimientos que tengas hacia tu pareja, además es incontrolable. Lo único controlable es dar el paso o no, pero el deseo no.
Blogger gurb, @ 7 de abril de 2008 14:16  
muy buen post, J...

estoy totalmente de acuerdo con Gurb.

La templanza...
Blogger Morgana, @ 7 de abril de 2008 18:14  
@Duquesa, hay una excelente canción que precisamente se titula "Cómo es posible amar a dis mujeres a la vez y no volverse loco". O algo así. Y la poesía/canción, además, contesta a la pregunta. Búscala, vale la pena.
Blogger Johnny Tastavins, @ 7 de abril de 2008 20:31  
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