Ante todo, bien educados

lunes 3 de diciembre de 2007 1:00

No hace mucho tuve la oportunidad de mantener una charla con un alto directivo a punto de jubilarse. El tipo hablaba de su vida con la clásica autocomplacencia de quien se sabe un triunfador, y me comentaba lo bien educados que le habían salido sus vástagos. "Es que yo los he llevado siempre a colegios privados y de los caros", me decía, y acto seguido recalcaba: "no concertados, que ésos tienen que rendir cuentas a nuestro gobierno y ya se ha visto cómo va la educación en nuestro país en comparación con Europa, sino de pago al cien por cien, y de los caros, del Opus". Después recalcaba que el mayor estaba cursando un máster en ESADE y que el pequeño estudiaba en la Sorbona un MBA del IESE. Y añadía, orgullosísimo de ello: "además, es un gusto ver conversar a mis hijos con sus amigos. Menuda diferencia comparado con los demás jóvenes que circulan por ahí: los míos jamás levantan la voz".

Yo asentía por educación pero me lo quedaba mirando y meditaba acerca de su condición en la empresa. Según propia confesión, el hombre deseaba jubilarse y así lo hizo constar ante la dirección pero éstos, lejos de concederle su deseo, a la que lo vieron venir lo putearon y lo destinaron a una subsección en el culo del mundo (ahí es donde coincidió conmigo, pues digamos que mi negocio podría ser la representación idónea del "culo del mundo", al menos por la discreción que siempre hemos ansiado mantener respecto del sector en el que operamos). Resignado, se veía obligado a pegarse unos madrugones de aúpa y a pasarse todo el día trabajando en un puesto degradado con respecto a su antigua plaza. Encima, el jefe directo que le había tocado era justo lo contrario de lo que él representaba: un hombre sin estudios superiores pero con bastante mala leche, mucha habilidad a la hora de desarrollar contactos comerciales, un tanto descuidado en su aspecto pero un trabajador serio e intachable que se dejaba una cantidad ingente de horas en la empresa. Hablaba a gritos (supongo que porque nunca fue a escuelas del Opus) para hacerse obedecer y, aunque diez años más joven que mi actual interlocutor, se había ganado un respeto casi reverencial entre sus superiores y sus subordinados.

Acto seguido me quedé pensando en el futuro que aguardaba a sus hijos, el de ESADE y el del máster en IESE. Imagino que seguirán los pasos paternos, trabajadores abnegados para la multinacional de turno, recibiendo suculentas ofertas al principio de su carrera pero viendo como poco a poco son arrinconados y deben dejar paso a tíos con la mitad de preparación pero con el doble de huevos y de mala leche. Tipos que se la juegan cuando se la tienen que jugar, que se deben sólo a sí mismos, que son capaces de enfrentarse a los jerifaltes sin que les tiemble el pulso, de cambiar de trabajo en un giro de ciento ochenta grados si consideran que la política de la empresa no les conviene, y lo suficientemente hábiles como para sonsacar una jubilación mucho más ventajosa que los tecnócratas intermedios con un porrón de titulaciones en el bolsillo simplemente porque, además de saber dar puñetazos sobre la mesa, dominan el arte de camelarse al Big Boss entre Chivas y Chivas.

Y llego a la conclusión de que en el fondo siempre ha sido así. Desde que el mundo es mundo ha habido un puñado de valientes que salen de la nada y que se hacen a sí mismos mientras le dan a la manivela que hace girar las ruedas de la empresa, de la sociedad y de la economía a base de golpes de genio. Ellos son los que construyen los fundamentos en los que el resto se apoya. Y el resto son un rebaño de personas que se matan a estudiar, que pagan religiosamente sus impuestos, que construyen familias convencionales, que hablan muchos idiomas y que cursan varias carreras, convirtiéndose en especialistas de una parcela de la que jamás escaparán en toda su existencia. Una parcela diminuta a la que dedicarán todos sus años y que les mantendrá lo suficientemente entretenidos como para nunca darse cuenta de qué parte ocupan en el gran esquema de las cosas. Porque el plan maestro lo tiene el currante de la mala leche, y ellos se apartan cuando él pasa hecho una furia por el pasillo central, haciendo mofa de su mal carácter con el resto de compañeros de departamento, y sin darse cuenta de que en el fondo él es el que tiene el poder y los demás no dejan de ser unos vulgares peones muy cualificados. Eso sí, jamás osarán pelearse con él o tomar una decisión arriesgada que pueda mover el culo de su bien asentada poltrona, no porque tengan miedo de pegar un salto sin red (que también) sino porque, ante todo, son todos muy bien educados.

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Jejeje, don Jordi. Chapeau!, Reality bites.
Anonymous Aaron Z., @ 3 de diciembre de 2007 9:07  
Impactant. Molt bo.

Per tot el que he vist jo, al curro prosperen els que estan cada mil·lèsima de segon pendents de prosperar, adaptant-se dinàmicament al sentit concret que el concepte "prosperar" signifiqui per cada un dels quefes que els hi toqui (per alguns si no els piloteges estas mort, i per altres en canvi ho estas si ho fas, alguns prefereixen exposicions llargues sense conclusions i altres només volen conclusions...). Tenen la intel·ligència de fer en cada moment allò que la seva carrera els demana per triomfar, abanda de consideracions morals o ètiques. Perfil Montilla.

Són els que a la vida, com en les carreres, no estudien per saber, sinó per aprovar aquell examen concret. (i mira, una mica com el Barça, no? que juga per jugar bé, i no per guanyar)

I una frase que em va dir fa molts anys un amic més gran: "per ser quefe has de poder ser un fill de puta".
Anonymous Mr Towers, @ 3 de diciembre de 2007 9:09  
Es cierto que hay gente que, sin tener nada y gracias a la mala leche, tira del carro, pero no son los únicos.
De hecho, a día de hoy, veo poco probable que un tío monte una empresa de cierto nivel sin tener unos estudios.
Sí, podrán montar una 'empresa de construcción' (chapucillas), una tienda de venta de cualquier cosa, o una empresa de transportes (ji ji ji...), pero nadie sin estudios te podrá montar una empresa tecnológica, un bufete de lo que sea (abogados, economistas, etc...) o una empresa química.

Otro tema es el del típico tío con malas pulgas que en una fábrica se erige como cabecilla del sindicato (o cerca de él) y le da dolores de cabeza a la dirección.
Con ello no quiero decir que no sean necesarios, pero no les veo tirando del carro de una multinacional.
Anonymous Ant., @ 3 de diciembre de 2007 10:16  
No me he explicado bien, Ant. Lo que quería decir es que las titulaciones, idiomas y demás son condición tal vez necesaria pero no suficiente para triunfar laboralmente en la vida. Muchos de los que salen muy preparados al final acaban en un cargo intermedio dándole al Excel y asistiendo a reuniones insoportables, eso sí, repartidas por todo el mundo para hacerlos viajar y dar la sensación de que son importantes.

Obviamente que con preparación se llega más lejos, pero más que preparación lo que hace falta es carácter, poca aversión al riesgo, capacidad de sobreponerse a las adversidades y nulas ganas de quedarse estancado bajo la seguridad de un ingreso mensual fijo.

Luego está la pregunta, algo más filosófica, sobre si triunfar en el plano laboral equivale a triunfar en la vida. Pero eso ya es tela para otro post.
Anonymous Dr. J, @ 3 de diciembre de 2007 10:32  
Casi más importante es saber lo que uno realmente quiere: ¿mandar mucho y tener poder? ¿un sueldo de 6 cifras? ¿o basta con un empleo estable, un sueldo decente y cierta tranquilidad? Algunos nos conformamos con la tranquilidad y el poder dedicar esfuerzos y tiempo a otras cosas que no sean el trabajo.
Anonymous doctor BE, @ 3 de diciembre de 2007 11:35  
Muy de acuerdo con Be. Si lo que quieres es altos cargos, sueldazo, etc, pues si, puede que tal vez te vaya mejor si tienes buenos estudios y todo esto.

Otro tópico es la educación, entendido como modales, que te dan las escuelas de pago. Vaya chorrada.
Anonymous alex, @ 3 de diciembre de 2007 11:47  
Oh, gran post.

Aun así, trazas una lógica que no me parece del todo ajustada. No todos los leídos son mamones ni todos los cazurros unos tiburones más putas que las gashinas.

En cualquier caso, convendríamos en que los estudios te dan una chance adicional pero que lo otro es lo importante.

Yo además, me pregunto si es mejor ganar 30k trabajando lo justito o 60k desovándose por el puto trabajo.
Anonymous General Fórceps, @ 3 de diciembre de 2007 13:32  
Cierto, los tipos con carácter son los que suelen ganar la partida.
En el fondo todos sabemos que la mediocridad puede encontrarse en cualquier rincón, en aquellos de familia bien, educada en los más caros colegios, o los de barrio-trinchera con instituto público.

Y supongo que lo preocupante es que mientras la mediocridad ,que compra sus títulos, escala directamente los pisos desde su disparadero económico y siempre bien educado, la valía tenga que estar supeditada a una tiranía de escollos diarios y avinagramiento en el carácter.
Anonymous Eva, @ 3 de diciembre de 2007 13:33  
Me suena la música, je, je....
Haylos de las tres tipologías: con solo formación, con solo carácter y con formación y carácter (el mirlo blanco).

La almendra está en eso que dice Jordi: la formación es necesaria pero no es suficiente. El común de los mortales reconoce el mando y la capacidad de dirigir por como es, que dice y que hace el que manda, no por los títulos y las chorraditas enmarcadas y colgadas en la pared del despacho.

Dejando la formación aparte, y dando por sentado que todos estaremos de acuerdo en que es mucho mejor tenerla que no tenerla, en cuanto a la tipología/personalidad que debería tener el buen dirigente hay mucha teoría. Lo ultimísimo es que venimos de un tiempo en que la perla estaba en una personalidad de bueno/decente que se comportaba como un perfecto hijo puta mientras que ahora se va a la búsqueda y captura de la personalidad del hijoputa que se comporta como un bueno/decente.

Y dicho esto, diré que en cualquier situación y circunstancia siento un profundo malestar (casi físico) ante quien funciona por la vida a gritos.
Anonymous JoanCG, @ 3 de diciembre de 2007 13:45  
Discrepo en que haya que tener mala leche.

Se puede tener carácter y educación, y ganarse el respeto de los demás sin alzar la voz de manera desmesurada. Se pueden dar giros de 180º sin malas pulgas y se puede liderar un proyecto sin pisar a nadie.

Concrepo en que el liderazgo va al margen de los estudios que se tengan, y que hay calzonazos con MBA y líderes con FP.
Anonymous Maldini, @ 3 de diciembre de 2007 13:56  
Lo de la mala leche era sólo un apunte que concierne a la personalidad del jefazo en cuestión, no una regla de comportamiento general. Aclaro.
Anonymous Dr. J, @ 3 de diciembre de 2007 14:04  
Pues yo creo que sí, que el que triunfa en los negocios tiene mala leche...o por lo menos es lo que veo por ahí...y como dice Joan, además tienen la virtud de parecer buenos y decentes.

No hace falta ni que griten ni que sean maleducados.
Anonymous Penélope, @ 3 de diciembre de 2007 14:22  
Lo suyo es arte, doctor, no puedo estar más de acuerdo con usted ( no se si decirle a mi superior de leerse éste artesanal post, aunque dudo entendiera nada....). No me cuesta un ápice cambiar de trabajo a la mínima que veo algo insuperablemente solucionable ( ahí está mi extensa experiencia laboral formato currículum ) si me anclo a un "barco" tiene que ser bueno, sinó , hay muchos barcos para un marinero....y a vivir que son dos días !!.
Magnífico post !!...a sus pies !!
Anonymous Orbison, @ 3 de diciembre de 2007 14:56  
Creo que dije en un sitio que NUNCA tendria respeto para una persona que se reflexiona en poder.
Si tu personalidad es
poder= yo

No tendrias mi respeto.

Y gritar para tener respeto aun menos.

si es una cuestion larga que es triunfar.


Por mi parte, creo que me falta a veces ambicion, querer mostrar al mundo quien soy. Me da un poco igual.
Anonymous olga kalashnikova, @ 3 de diciembre de 2007 15:58  
Ufffff:

Yo siempre he sostenido dos maximas:

Para ser empresario, si se quiere llegar lejos se tiene que ser un hijo de puta, y se tiene que ser con los trabajadores, con los proveedores (tipo Superlopez de GM y luego Wolskwaguen), con los clientes, los bancos etc......

Para triunfan en una multinacional se necesita: querer triunfar, joder al compañero y camelarse al jefe.

No es necesario tener 23 masters, pero si que ayuda si se tiene el caracter y la hijoputez necesaria.
Anonymous Gintonik., @ 3 de diciembre de 2007 16:10  
Te felicito por el post. Contiene muchas reflexiones.

Lo de que los estudios son necesarios pero no constituyen lo realmente importante, es imposible no darte la razón.

Hay factores de carácter y de temperamento más importantes, que apunta bien Towers, y luego hay la variable interés y motivación, que subraya BE.

Hay que buscar el equilibrio entre dinero obtenido y esfuerzo invertido. Eso lo hacemos la mayoría. Pero el dinero no lo es todo. El poder (el ansia de saberse arriba de la cúspide), y la vanidad (el ansia de ser reconocido), también son una forma de 'dinero' que para algunos es fundamental, para otros irrelevante, y para un último grupo, incómodo.

Repito, uno de tus mejores posts.

Por cierto, al final me compré esta TV.
Anonymous Raimon, @ 3 de diciembre de 2007 21:07  
...y ahora viene cuando te digo que una SONY de última generación hubiera sido mejor, sólo por un detalle: permite leer USB stciks con películas en DivX. Adiós disco duro multimedia. Si te cargas dos trastos por el precio de uno, es que la cosa interesa.

Hay unas Philips que también lo hacen, pero la calidad de imagen se ve que es pésima.

Esperaré a que este tipo de funcionalidades se extienda en el mercado. Cuando también vengan con un disco duro de serie en el que poder grabar los contenidos tanto del stick como de la TDT entonces sabré que ha llegado mi momento. Hasta entonces nanay.
Anonymous Dr. J, @ 3 de diciembre de 2007 21:53  
Llego tarde.......
Yo he visto de todo.....tios muy bien formados academicamente y tal, pero faltos de recursos ante la toma de decisiones de calado.
Tios totalmente analfabetos, pero con una validez profesional fuera de toda duda. En este ultimo grupo me podria englobar yo, y no bromeo.......Siempre pienso que si me hubiese dado por estudiar quizas hubiese llegado a mas, pero esto es lo que hay, y no me va mal del todo......veeenga va, lo confieso, soy UN QUEJICA
Anonymous Makilisto, @ 3 de diciembre de 2007 23:45  
Sin duda J, y pensé en tu post de hará un año sobre lo de los discos duros, wifi, y USB.

Pero los precios, para este segmento, siguen siendo altos.
Anonymous Raimon, @ 4 de diciembre de 2007 0:06  
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