El poder adolescente

jueves 22 de noviembre de 2007 1:00

Tiene dieciséis años y el cuerpo de una Diosa. Se pasea por la calle con su minifalda y su escote, siendo plenamente consciente de que todos giran la cabeza al ver su melena rubia pasar. Ríe pizpireta y se cubre con la carpeta del colegio. Lo que más le gusta es provocar a los cuarentones, gente que podría ser su padre y que se inclinan para intentar perderse con la mirada por el hueco que deja asomar el cortísimo tallaje de su falda. Tiene poder y lo sabe. Considera que aún es demasiado inocente para utilizarlo, pero como es lista también es consciente de que le sobra tiempo para poder sacar tajada, antes de que el peso de los años comience a causar estragos sobre su fisionomía. De momento sus hormonas suspiran por el guapo de la clase, pero con los años sus gustos cambiarán, quién sabe hacia dónde.

Yo la veo pasar cada tarde cuando sale del colegio y me río. Me río porque, tras tantas décadas de liberación feminista, tras tantos siglos de evolución humanista, tras haber pasado del mundo bárbaro a la actual sociedad moderna y civilizada, tras resaltar con miles de ejemplos (en la literatura, en el celuloide, en los centros educativos, en las tertulias con los amigos) la importancia de la personalidad, la inteligencia y el carácter por encima de los simples rasgos físicos, a día de hoy una muchacha menor de edad sería capaz de hacer bailar a los filósofos, políticos y ejecutivos más poderosos del mundo a base de dejar sonar su música lujuriosa. ¿No es fantástico?

Me viene a la mente una ficticia escena como ésta porque constato que este invierno la estrella de la moda para chavalas jóvenes es, de nuevo, el uniforme de colegiala. En concreto las faldas cortas escocesas tan apuradas que dejan ver la parte inferior de las nalgas a la que se levanta unos milímetros con el andar. Para los que permanecemos más o menos inmunes a la tendencia de los pantalones bajos que dejan entrever el trasero por la parte superior, esto ha constituido un golpe bajo en toda regla. Yo siempre he creído que es mucho más erótico ir subiendo por las piernas que dejarse caer por la espalda, aunque para gustos colores, y me consta que somos legión los que nos decantamos por esta opción. En mi caso concreto que una chica de instituto se vista así me afecta más bien poco, pues siempre he preferido a las maduras, pero como esto empiece a generalizarse y se extienda a las mujeres de mi edad me veo sufriendo un severo déficit de atención cuando me siente tras el volante del coche. Dicho lo cual, no puedo evitar preguntarme el efecto que este uniforme causa en las generaciones anteriores a la mía, que pueden asociarlo fácilmente a sus épocas de juventud y a sus más retorcidas fantasías. Me consta que Monzó y Carol, dos columnistas de La Vanguardia, se pirran por este tipo de moda pues así lo expresaron en escritos pasados. Curiosamente ambos son coetáneos. Por tanto, ¿qué mente desviada ha decidido atacar a los que se encuentran rondando la cincuentena poniendo por las calles todas estas tentaciones andantes? ¿Acaso desea la industria de la moda provocar un desajuste hormonal entre señores respetables y de avanzada edad proporcionándoles una recesión mental que les lleve a comportarse como adolescentes en celo? ¿Están los bufetes de abogados divorcistas en el ajo? ¿Leyó el modista de turno a Nabokov y decidió que ése sería el punto de apoyo que haría girar el mundo a su antojo? La duda me corroe, pero creo sinceramente que esta nueva tendencia tiene mucha más mala leche que cualquier otra sacada del universo hiphopero o que cualquier modelo extremado que permita lucir el tanga brasileño por vía de transparencias. Son todos unos desviados, cojones, y lo peor es que nos van a obligar a serlo al resto.

Etiquetas: ,



ja,ja,ja,ja....gran, gran post!
desviados? no hombre, no te flageles... cosas de la naturaleza humana...estás vivo no?...siempre me río cuando veo a una niña así...y me dedico a mirar las caras del personal masculino que se cruzan con ella.

pero ojo, que nosotras hacemos lo mismo (eso sí, solemos ser más disimuladas) cuando vemos a un aspirante a protagonizar el nuevo anuncio de cola light.

espero que no aparezca ningún machote con la consabida frase:
"es que las visten como p..."
Anonymous Penélope, @ 22 de noviembre de 2007 0:11  
"Es que las visten como p..." es broma ;-)
Pero que se puede decir acerca de esto... es una verdadera lástima que hoy en día las chiquillas no sepan ver más allá de los bíceps o la gomina del pelo.
Y eso que, por edad, no estoy muy alejado a lo que haces referencia... sin embargo, ya he notado una gran diferencia a cuando yo pasaba por esa época. Por tanto, para gente más crecida el cambio debe ser mucho más sonado.
Anonymous Dontknowwhoiam, @ 22 de noviembre de 2007 0:20  
Me voy un día y ya has cambiado los sofás...
Je, je
Eso de la moda es un eterno ritornello. Dentro de nada tendremos de nuevo la maxifalda, aquel desastre para la civilización occidental.
Pero bueno, de momento gozemos con la mini. Eso sí, atémonos los machos los machos ante el espectáculo que se avecina. La mini en manos -mejor dicho, culos- de algunos -o muchos- ejemplares americanos de América, puede ser algo mortal.
Por otra parte, ustedes, jóvenes, ¿pueden llegar a imaginarse el impacto de la mini a finales de los sesenta, cuando aquí en Semana Santa todavía se visitaban "monumentos"? ¡Qué alegría y que cosa, oigan!
Pero a todo se acostumbra uno, tanto que incluso había quién se casó con una chica vestida con minifalda, ¡y amarilla!. Con dos cojones y un juez.
Anonymous JoanCG, @ 22 de noviembre de 2007 1:43  
Siempre ha sido así, cuando no son las minis son los pantalones ajustados que hasta ves la cicatriz de la apendicitis. Siempre se adaptará la moda a la forma que más te permita lucir o provocar, somos humanos.
Estoy de acuerdo, me alineo en el bando de las minis en lugar de pantalones cagados; pero como en todo, hay gente que quiere lucir y no tiene el que, y la minifalda puede causar estragos en culos de estas personas.

Por fín una plantilla digna de tu nivel. Chapeau.
Anonymous alex, @ 22 de noviembre de 2007 9:00  
¡Hurra! Nueva plantilla. Ya iba siendo hora, que es usted culo de mal asiento.

No hace menos de dos días me dí cuenta que mi gusto había cambiado en los últimos años: Antes siempre giraba la cabeza ante las chicas de 16 años, mientras que ahora busco más las entradas en la veintena. No dudo que parte del cambio se ha debido a la ordinariez de la moda juvenil de los últimos años, la verdad. Aunque si la faldita de colegiala se impone, quizás deba replantearmelo...
Lo triste de esta moda es cuando empiecen a usarla las cuarentonas que no se dan cuenta que se les ha pasado el arroz... El horror, que diría el coronel Kurtz
Anonymous el cautivo, @ 22 de noviembre de 2007 9:04  
Ah, se me olvidaba

"Es que las visten como p..."
Anonymous el cautivo, @ 22 de noviembre de 2007 9:05  
Grande, grande, Dr. Acaba de abrirme el baul de los recuerdos, cuando no eramos mas que un adolescentes que se acercaban a la veintena, con mi viejo R-5 ibamos cada tarde a buscar a las "churris" que teniamos en aquella epoca, que estudiaban en "El Pinar" de sant Cugat. Ellas, a modo de "rebeldia" por lo casto de su uniforme, se lo doblaban varias vueltas por la cintura para que no quedara tan a ran de tobillo...

Que tiempos....
Anonymous alfigem, @ 22 de noviembre de 2007 9:06  
Ese video clip de la Britney de hace años hizo estragos.

Estoy de acuerdo en todo, aunque cuando una chica es guapa te hace bailar a tí (y a mí) vaya vestida de una manera u otra. Y no importa si hay que bajar los pantalones o subir la falda, nos ponemos burracos.

Bonita plantilla.
Anonymous karkayu, @ 22 de noviembre de 2007 9:28  
Insisto en la afirmación de Pe. No os sintáis culpables, nosotras hacemos lo mismo… de manera menos ostentosa y más imperceptible, pero lo mismo al fin y al cabo. Yo diría que tenemos una capacidad innata en efectuar “repasos” visuales a bollicaos, en décimas de segundo… ;)

Sin duda esta moda quedará para las adolescentes, a no ser que seas Anita Obregón o hayas perdido el norte.


Me gusta el cambio, J.
Anonymous Morgana, @ 22 de noviembre de 2007 9:47  
gran post, si senyor, personalment no discrimino a l'hora de llançar una visual entre noies amb baggy trousers, minifaldes, o tangues pujats fins l'omoplat. Crec que un s'ha de deixar emportar pel moment, i apreciar amb gust i modestia lo que la natura et posa davant.

Voldria expressar des d'aquest humild coment, el profund sentiment de gratitud per totes aquelles noies que amb innata generositat i de forma totalment desinteressada mostren els seus impactants atributs a tota la resta de la humanitat masculina per al seu general goig i gaudi. És un meravellos cant a l'estètica que i al bon gust que un no pot més que aplaudir rabiosament, agraïr des del fons de les ulleres de sol, i manifestar que, almenys per la meva part, no penso discriminar ni per modes, ni per edats. Vive la difference!
Anonymous Mr Towers, @ 22 de noviembre de 2007 10:13  
ops, una gran plantilla J. Em mola un maz
Anonymous Mr Towers, @ 22 de noviembre de 2007 10:15  
Todas las modas son cíclicas, lo tengo claro.
Ahora toca la ropa, después la música. No hay novedad, no hay creatividad. Hay adaptación.
Prefiero la falda prisada a la lisa.
Anonymous Orbison, @ 22 de noviembre de 2007 10:28  
Dr.J

Gracias, por la nueva plantilla...que letra tan grande! cuando comenté ayer por la noche creía que era cosa del sueño ;)
Anonymous Penélope, @ 22 de noviembre de 2007 10:38  
Dadle las gracias a siempre positifo, que fue el que me ilustró sobre la dificultad de lectura de mi anterior plantilla en navegadores como el IE. Interesados he sacado la plantilla de mi fuente de minimalismo bloguero.

En cuanto al post, no sé si me he explicado del todo bien. No se trata tanto de mirarse o no a las Bollycao como de constatar que esta moda de uniforme de colegiala a lo Britney Spears tiene muy mala leche por parte de los modistas. Los tangas, tops, pantalones bajos y tal en el fondo sólo intentan resultar eróticos de forma directa. Lo de las minifaldas de colegiala intenta despertar la líbido de una manera muy malsana. En plan pervertido, vaya.
Anonymous Dr. J, @ 22 de noviembre de 2007 11:04  
No creo que las faldas de colegialas sean el germén de la perversión. El mal está, en la mayoría de los casos, en los ojos del que mira.
Anonymous vito, @ 22 de noviembre de 2007 11:46  
@towers, m'adhereixo al teu manifest d'agraïment.

A mi todas estas propuestas que favorecen al calentamiento global me parecen bien.
Le veo la gracia tanto al tanga que aparece como a la minifalda, mucho menos a los pantalones cagados...
Anonymous gurb, @ 22 de noviembre de 2007 11:51  
@vito

"El mal está, en la mayoría de los casos, en los ojos del que mira."

Sin duda, sin duda... pero los uniformes te incitan a ser malo, reconócelo. ;)
Anonymous Dr. J, @ 22 de noviembre de 2007 12:15  
Bueno, pues gracias siempre positifo...ya te debo dos ;)
Anonymous Penélope, @ 22 de noviembre de 2007 12:42  
Ups !, cierto plan renove en su blog, pues oiga J, yo lo veo de perfecto para arriba...la letra, estructura, los tonos del fondo, la ardillita, presentación, interacción....la verDad PROFESIONAL !!
Anonymous Orbison, @ 22 de noviembre de 2007 13:08  
Será todo lo insano que queráis, pero no deja de ser una alegría para la vista.
Apreciar un cuerpo bonito, como apreciar un cuadro o una fotografía, no tiene porque ser malo.
Otra cosa es que se te caiga la baba. Eso es porque vas muy mal follado o simplemente follas poco.

Y sí, yo también temo a las gordas o a las demasiado mayores para ir con minifalda. Eso sí que es insano, además de cruel.
Anonymous Ant., @ 22 de noviembre de 2007 13:52  
Ah, y la culpa es de los padres, que las visten como p...


ji ji...
Anonymous Ant., @ 22 de noviembre de 2007 13:53  
Este formato nuevo me gusta mucho más, sin duda alguna. Le felicito Jota.
Anonymous Moi, @ 22 de noviembre de 2007 15:59  
El post me parece obsceno y atrevido. ;-) A buen seguro, que habrá hecho las delicias del amigo Ant.
Anonymous Moi, @ 22 de noviembre de 2007 16:02  
Sin duda. La parte de las nalgas especialmente.
Anonymous Ant., @ 22 de noviembre de 2007 16:26  
Por cierto, a mi no me desagrada el formato, aunque es tan blanco e insípido como los otros, así que veo poca diferencia entre éste y los 347.829 que has tenido anteriormente.
Anonymous Ant., @ 22 de noviembre de 2007 16:29  
Gracias, Ant. Sabía que podía contar con tu apoyo...

¡Minimalismo al poder!
Anonymous Dr. J, @ 22 de noviembre de 2007 16:31  
Dr.; todo lo que Ud. quiera con la lozana apariencia y atracción de la áurea juventud exultante de atributos turgentes, pero nada es comparable, en mi muy subjetiva opinión, con una mujer madura, de más de 35 y menos de 50, ya parida y despeinada.

Mis saludos a ellas, quienes ya vienen de vuelta y nada recuerdan de cuentos ni promesas.
Anonymous Sergio Meza C., @ 22 de noviembre de 2007 17:10  
@J:
sin duda, el mal está en mis ojos.
Anonymous vito, @ 22 de noviembre de 2007 17:17  
Huelga sacudirle la chorra con el nuevo formato. Mejora notablemente al anterior.
Anonymous vito, @ 22 de noviembre de 2007 17:18  
Andamos de andamios ambos dos, vaya telita...
Te apruebo el cambio, si supiera este template lo poco que va a durar...

El post:
Excepcional. Casi me la pelo. Yo también me veo severamente afectado, incluso psicomotrizmente, por los vestidos de colegiala.
También me turban esos botones desabrochados de más en las camisas BLANCAS, no otras.

Tanto feminismo y tal, y las primeras putas son ellas. Si he herido alguna sensibilidad habré acertado de lleno.

Hasta mañana.
Anonymous Capitán Fórceps, @ 22 de noviembre de 2007 17:24  
Hoy he entendido lo de Meza, que conste en acta.
Mi debut.
Anonymous Capitán Fórceps, @ 22 de noviembre de 2007 17:25  
Cuando esa colegiala se le caerca, a Jota se le pone la mirada sucia.
Anonymous Moi, @ 22 de noviembre de 2007 17:37  
Forceps, pedirle a las palabras solamente arribo de la propia comprensión y significado, es postura algo menos que miope y algo más que maliciosa.
Anonymous Sergio Meza C., @ 22 de noviembre de 2007 18:14  
De pequeño me gustaban las mayores porque me parecía que me iban a enseñar latín (el mito del graduado) y ahora, que casi soy mayor, me gustan las jovencitas por el mismo motivo.

Tengo la sensación de que pertenezco a la generación del sexo perdido, después del azote del SIDA y antes de la liberación sexual radical de la mujer ibérica.
Anonymous Ángel, @ 22 de noviembre de 2007 18:46  
A mi las de dieciseis años no me dicen nada. Yo voto por las que dicen que si quieres algo, primero págate una cena, que ya tienen muchos tiros pegados.

Y de casado ya ni eso.
Anonymous El Chiringui, @ 22 de noviembre de 2007 19:24  
Lo de los 16 años es una pollada.

Hay mujeres de 16 tremendas, y niñas de 35 insoportables.

La plantilla me gusta muchísimo. Sobre todo porque queda la letra muy bien contrastada. No la cambies durante un tiempo, please. Tuviste una en la primera etapa de Wordpress (el dominio que pagabas, creo) que también se leía cojonudamente.
Anonymous Raimon, @ 22 de noviembre de 2007 20:28  
Comentarios »