Muji
domingo 21 de mayo de 2006 2:41
Desde luego cuando algo se pone de moda no hay bicho viviente que se resista al fenómeno. Desde hace un lustro más o menos en Barcelona se lleva lo japonés: en una tierra donde abundaba el Jabugo, el pa amb tomàquet, las paellas, las fideuás, las escalivadas, las monchetas y tantos manjares ricos y saludables que poblaban nuestra loada "dieta mediterranea" de repente la gente se pega de bofetadas y paga sumas indecentes de dinero por comer sushi. Yo la verdad es que no lo entiendo, porque no hay más que ver la cara de restreñidos que llevan los japoneses y su tez amarilla para comprobar que un menú a base de pescado crudo no puede ser para nada saludable. Pero en fin, como he dicho antes las modas mandan y si ahora todos hemos de pasarnos a los palillos y abandonar el cuchillo de cortar jamón pues nada de discutir y a pasar por el aro...Pero las tendencias japonesas no acaban ahí, qué va. Desde hace un tiempo cada vez que me invitan a cenar a casa de alguien me encuentro con que los platos en la mesa son cuadrados y en vez del clásico mantel debajo de la cubertería ahora se estila poner una especie de estora marrón que queda muy chachi pero que no evita para nada que se manche la mesa. Menos mal que los palillos no me los ponen para dar cuenta de los entremeses, pero de entrada cuando veo una mesa así dispuesta ya intuyo que el menú que acompañará a semejante presentación no me va a gustar nada. Otra historia importada de Japón es el mobiliario: tantos años de colchones Flex y de guardaespaldas Pikolín y al final todos acabamos durmiendo en el suelo en una de esas camas bajas tan típicas de las tierras niponas. Hombre, tienen la ventaja de que si te caes al suelo no te haces daño pero son incómodas de cojones. Eso sí, hacen juego con el menú infecto.
Siguiendo con la ola japonesa en la Rambla Cataluña acaba de inaugurarse una tienda de la multinacional Muji. Básicamente los Muji son objetos para el hogar de diseño japonés (of course), sencillos, de colores básicos y baratos. Evidentemente una tienda que se abre en el centro de Barcelona no sería nada sin un estreno por todo lo alto (en esta ocasión con Natalia Verbeke de anfitriona) y sin un letrero bien llamativo (escrito con ideogramas nipones) que deje claro que hay un nuevo habitante en el paseo de las compras catalán por excelencia. La cuestión es que el sábado por la tarde, paseando por el centro, me topé de bruces con la dichosa tienda: llama bastante la atención porque hay centenares de clientes haciendo cola para entrar y los que están dentro andan más apretados que en un autobús en hora punta. Todo Dios se pelea por comprar algo en esta tienda: famosos, modernillos, pueblerinos, niños y abuelos. Sin ir más lejos, cuando entré (porque debo admitir que me picó la curiosidad) me topé de bruces con el moreno de La Trinca, que iba acompañado de una chavala que rozaba el límite de la mayoría de edad por los pelos (y que por el bien de todos asumiré que es su hija, ejem, ejem...), gastando los dividendos que le caen por su infumable "Operación Triunfo" en objetos de esta tienda.
¿Y qué objetos son esos? Pues hay un poco de todo: desde rotuladores hasta cadenas musicales minimalistas. Pero, para qué nos vamos a engañar, lo que más venden son cajas. Sí, sí, cajas vacías: de cristal, de plástico, de cartón, de color blanco, transparentes, grises, etcétera... pero simplemente cajas. Baratas, eso sí (si es que 10-12 Euros por caja se puede considerar barato) pero sólo cajas. Y vacías, como he dicho. Pues nada: la gente llena bolsas y bolsas de cajas, se gastan 100 Euros en cajas y estuches, y salen tan contentos por haber contribuido a la causa japonesa. Yo hasta me compré una porque me sentía gilipollas si salía de allí con las manos vacías. En realidad compré una caja y dos rotuladores, que al menos me servirán para la oficina. Observando a mi alrededor comprobé que había quién se pegaba por conseguir el último modelo de una caja en particular, discutiendo a grito pelado porque la de ese tamaño debía ser la que más convenía a los implicados. Alucinante.
Y ahora me encuentro en casa y a mi lado tengo una caja vacía japonesa que me ha costado 10 Euros. Y no sé qué cuernos hacer con ella, pero reconozco que queda bien encima de la mesa. Pero es que no es más que una caja, e incluso juraría que una vez tiré a la basura una igual que me dieron cuando me compré no sé qué cachivache electrónico. Sin embargo, tal vez aún sirva de algo, porque acabo de tener una idea gracias a ella con la que seguro que me forro: a partir de mañana abro una tienda en la que vendan palilleros japoneses. Con ideogramas en la base, para que se vea claramente de dónde vienen. No hará falta muchos metros cuadrados ni gastarse muchas perras en decoración, porque tal como veo a la gente de atontada estoy convencido de que me los quitarán de las manos...
Etiquetas: opinión
Si quieres te la diseño y las vendemos online.
Yo seguiré comiendo sobre manteles de plástico con ceniceros de cinzano.
Yo seguiré comiendo sobre manteles de plástico con ceniceros de cinzano.
Oh, los ceniceros triangulares de Cinzano, tan arraigados como La Moreneta...
Tengo un algoritmo tan simple como infalible:
Si voy a un restaurante y veo que los platos son cuandrados, automáticamente triangulo que:
-Me van a dar de come POCO.
-No me va a gustar.
-Me van a pegar un sablazo de época.
Sin duda, seguir las modas es sinónimo de ausencia de carácter y debilidad en general.
Y más modas japonesas, país contrastadamente irregular.
Tengo un algoritmo tan simple como infalible:
Si voy a un restaurante y veo que los platos son cuandrados, automáticamente triangulo que:
-Me van a dar de come POCO.
-No me va a gustar.
-Me van a pegar un sablazo de época.
Sin duda, seguir las modas es sinónimo de ausencia de carácter y debilidad en general.
Y más modas japonesas, país contrastadamente irregular.
Amic Soler, estuve también en esa tienda de chorradas ayer sábado antes de cenar.
Se trata de una tienda para el deleite del género femenino con chorradas tipo: cajitas de cartón, bolis, velas cuadraditas, redondas o piramidales, cubiertos,...y la gran cama japonesa presidiendo la exposición.
Simplemente, entré para chafardear. Por suerte, cuando la mujer me vió el careto de agobiado, salimos. A pesar de ello, estoy seguro que un día aparecerá por casa con una caja de cartón como la tuya muy bonita pero inútil. Es que las mujeres son así (¿?).
Recomendación: Aprovecha la cajita para meter las chorradas más pequeñas que no sirven para nada y que, a lo largo de estos últimos años, tu mujer ha ido acumulando y ,a posteriori, la llevas al trastero para su archivo definitivo.
Se trata de una tienda para el deleite del género femenino con chorradas tipo: cajitas de cartón, bolis, velas cuadraditas, redondas o piramidales, cubiertos,...y la gran cama japonesa presidiendo la exposición.
Simplemente, entré para chafardear. Por suerte, cuando la mujer me vió el careto de agobiado, salimos. A pesar de ello, estoy seguro que un día aparecerá por casa con una caja de cartón como la tuya muy bonita pero inútil. Es que las mujeres son así (¿?).
Recomendación: Aprovecha la cajita para meter las chorradas más pequeñas que no sirven para nada y que, a lo largo de estos últimos años, tu mujer ha ido acumulando y ,a posteriori, la llevas al trastero para su archivo definitivo.
Cuándo viste la tienda, Jordi? Antes o después de ver el Código Da Vinci? ;)
100% de acuerdo con el post. La comida japonesa me da directamente asco. Su cultura de souvenir, igual, aunque sin duda existe una cultura nipona que debe tener su interés.
Pero todo empezó a degenerar cuando los ricachones decidieron ponerse 3 espadas samuráis en sus despachos. Actualmente hasta se hacen diseñar jardines zen... colección de cretinos!
100% de acuerdo con el post. La comida japonesa me da directamente asco. Su cultura de souvenir, igual, aunque sin duda existe una cultura nipona que debe tener su interés.
Pero todo empezó a degenerar cuando los ricachones decidieron ponerse 3 espadas samuráis en sus despachos. Actualmente hasta se hacen diseñar jardines zen... colección de cretinos!
De momento he conseguido meter todos los medicamentos en la cajita de marras, y parece que caben... Al menos no he tirado el dinero.
@Raimon
no pienso ver el "Código Da Vinci": ¡la duda ofende!
@Raimon
no pienso ver el "Código Da Vinci": ¡la duda ofende!
Jordi/Raimon:
Yo fui arrastrada a ver el Código Da Vinci y casi lloro... me removí en mi asiento durante todo el rato farfullando improperios. Lo que más me disgustó del asunto fue que al terminar la pelicula, la gente en el cine aplaudió.
Y yo que pensé que si algún me metía a lesbiana sería erotomana y perseguiría a Audry Tattou...
En fin... dejaré de divagar... si quieres que tu negocio vaya bien deberás vestirte como Geisha.
Acá en Venezuela esta en voga el Feng Shui y casi todo el mundo tiene esterillas y palos de bambú guindando en su casa!
Yo fui arrastrada a ver el Código Da Vinci y casi lloro... me removí en mi asiento durante todo el rato farfullando improperios. Lo que más me disgustó del asunto fue que al terminar la pelicula, la gente en el cine aplaudió.
Y yo que pensé que si algún me metía a lesbiana sería erotomana y perseguiría a Audry Tattou...
En fin... dejaré de divagar... si quieres que tu negocio vaya bien deberás vestirte como Geisha.
Acá en Venezuela esta en voga el Feng Shui y casi todo el mundo tiene esterillas y palos de bambú guindando en su casa!
Diossss.... veo que la globalización es implacable.
Pues yo a Audrey Tatou no le encuentro la más mínima gracia. En cambio, a Sophie Marceau, que tenía que interpretar el papel en un principio... ;)
Pues yo a Audrey Tatou no le encuentro la más mínima gracia. En cambio, a Sophie Marceau, que tenía que interpretar el papel en un principio... ;)
Jajaja... bueno entre gustos y colores!
Mi fijación con esta chica no es carnal... es que me gustó mucho Amelie. Sophie Marceau es voluptousa!
Mi fijación con esta chica no es carnal... es que me gustó mucho Amelie. Sophie Marceau es voluptousa!
Pues yo encuentro la mar de útil la tienda esta. Hay muchos objetos necesarios para la vida en Japón, como estuches para las tarjetas de visita, que si no los compras en esta tienda son horteras, feos o carísimos. En esta tienda encuentro este tipo de cosas a precio de papelería de barrio.
Cierto es que tienen un montón de chorradas, y salen caras porque son eso, chorradas, pero la tienda está muy bien para comprar cosas necesites con un diseño estupendo, porque las cosas 'necesarias' están más baratas que en cualquier otra tienda, y también son mucho más bonitas y discretas.
Lo que no sé es lo que habrán exportado a Barcelona, pero eso ya puede tener más que ver con los barceloneses y sus hábitos de compra.
Comentarios »
Cierto es que tienen un montón de chorradas, y salen caras porque son eso, chorradas, pero la tienda está muy bien para comprar cosas necesites con un diseño estupendo, porque las cosas 'necesarias' están más baratas que en cualquier otra tienda, y también son mucho más bonitas y discretas.
Lo que no sé es lo que habrán exportado a Barcelona, pero eso ya puede tener más que ver con los barceloneses y sus hábitos de compra.
-
blog comments powered by Disqus



